A los creativos y libretistas del famoso programa infantil Los Simpsons no se les escapa una historia interesante sobre tradiciones o temas de actualidad y, por eso, prepararon un capítulo donde se ofreció la parodia de una sociedad secreta en Springfield llamada los Magios, identificados como un grupo de hombres librepensadores que realizan actividades de manera anónima y que tienen como doctrina el servicio para dar siempre lo mejor de cada uno de sus miembros.

Arturo Franco bien podría ser uno de estos “Magios”, no solo porque ha hecho parte de la Logia Masónica desde hace 30 años, sino porque su trabajo durante mucho tiempo se hizo de manera callada e invisible para mucha gente en el CIAT, pero se convirtió en una plataforma para la recolección, organización y centralización de los datos de los programas del Centro, labor que actualmente sirve para los investigadores.

El rolo, como cariñosamente le llaman sus compañeros, hoy se despide del CIAT después de trabajar durante 37 años. Es Ingeniero Mecánico de la universidad Nacional de Bogotá, también nacido en la capital colombiana, quien asegura que su formación espiritual le ha enseñado que no es dueño del conocimiento, ya que su obligación es compartirlo y dejar un legado para los jóvenes interesados en aprender sobre tecnología, bases de datos y memoria institucional.

El actual líder de la Unidad de Sistemas de Información, Carlos Meneses, lo describe asegurando que “es precursor de la nueva era de la tecnología de las bases de datos en el CIAT e innovó pasando la información del papel a el computador. Junto con María Cristina Amézquita, su primer jefe diseñó e implementó la primera base de datos del CIAT para la  Red Internacional de Evaluación de Ensayos Tropicales, un proyecto que se realizó para evaluar germoplasma en 400 sitios distribuidos en  América Tropical. A partir de los resultados obtenidos en la Red de Germoplasma, los científicos han realizado más de 300 publicaciones”.

Logros más destacados

La creación y conservación de la memoria institucional es uno de los logros más importantes de Arturo, que, poco a poco, ha logrado concientizar a los científicos  de la importancia de la  plataforma sharepoint  “espacios colaborativos” para subir los datos y demás documentos relevantes para las áreas de Investigación. Él recuerda que “antes cada investigador que llegaba al CIAT generaba, colectaba y realizaba el análisis de sus datos y cuando terminaban los proyectos se iban sin entregar nada, entonces ahí hice mi propuesta de que toda información generada en el Centro se debía  conservar en repositorios y después se definían los criterios de búsqueda. Carlos Meneses me comió el cuento y definimos un proceso y los científicos empezaron a entregar la información. Actualmente contamos con más de cuatro millones de datos organizados por proyecto, país, año y otros metadatos”.

Otro de sus grandes logros fue la creación de Project Manager, un software para administrar los proyectos del CIAT, que incluía: información de socios, donantes, propuestas, informes técnicos e informes financieros, cuyos documentos fueron centralizados en el Centro Virtual de Documentación de Proyectos (CVDP). Esta iniciativa se implementó  en otros centros del consorcio CGIAR como CIP, CIMMYT, CIFOR, IWMI e  IRRI. Esta plataforma fue posteriormente remplazada por Agresso, incluyendo más de 5.000 documentos asociados a los proyectos de investigación.

Arturo desarrolló para el CGIAR un software llamado CGMAP para consolidar los planes de los proyectos de investigación con el apoyo de los centros del CGIAR. En el CIAT creó Meteoro, otra plataforma para almacenar datos de los suelos con el área de operaciones de campo.

En la actualidad está impulsando la utilización de la Plataforma BMS (Breeding Management System) en el CIAT, una herramienta para administrar los datos de mejoramiento a través de sus ciclos de investigación. Este ha sido otro de los medios para colaborar en la implementación de la política de acceso abierto.

Sus mentores y aprendices

Agradece a José María Toledo, líder del área de forrajes en los años 80 y a quien recuerda con cariño  por todos los aprendizajes que obtuvo de él; al igual que a Miriam Cristina Duque, su gran amiga y colega, quien le enseñó sus conocimientos en Genética y Estadística. Franco reconoce que todo lo que creció como profesional fue gracias al apoyo de su equipo de trabajo y a sus amigos y compañeros de tenis.“Lo que más extrañaré del CIAT será la gente”.

Gustos y planes a futuro

Los planes nunca paran para este Ingeniero con Maestría en Ingeniería Industrial y Sistemas de la Universidad del Valle. Ahora que deja sus actividades en el CIAT, planea realizar  un proyecto para ayudar a la gente de la tercera edad, y seguirá practicando el tenis en el club Cañasgordas con Carlos Jara y otros pensionados del CIAT y del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), ya que siempre ha sido deportista y en esa trayectoria ganó distintas medallas y trofeos.

También le  gusta el cine, tiene una colección de 3000 DVD con sus películas favoritas, le gusta coleccionar cosas sencillas o que, según él,  no valen la pena, le gusta leer sobre temas espirituales y sobre historia.

Arturo aprovechará el tiempo con su familia y con su esposa, con la que conserva un matrimonio de 43 años y viajará a Miami para visitar a sus nietos. Además, como le encanta la poesía, explotará su faceta de escritor para publicar un libro.

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