A esta pregunta responderemos en el proyecto Paisajes Sostenibles para la Amazonía (SAL), a través del establecimiento de parcelas temporales para la estimación del contenido de carbono y biodiversidad vegetal en diferentes usos del suelo, presentes en los paisajes transformados de la Amazonía en Perú y Colombia. La jornada de campo inició el 1 de Mayo de 2017 y se espera finalizar en Septiembre.

¿Con quienes trabajamos? 

Esta actividad es un esfuerzo conjunto entre el CIAT, el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) en el marco del proyecto SAL donde la experiencia de todos se ha puesto a disposición para crear un enfoque metodológico común en la estimación del contenido de carbono en biomasa aérea, suelos, detritos y hojarasca, para las áreas de trabajo del proyecto en Caquetá, Colombia y en Yurimaguas, Perú.

Área de intervención de SAL en Colombia

El área de intervención del proyecto SAL en Colombia es en el departamento del Caquetá, conformado por paisajes altamente fragmentados de los municipios de San José del Fragua, Belén de los Andaquíes, Albania y Morelia. Los paisajes priorizados en el proyecto fueron los de Lomerío y Montaña:

El paisaje de Lomerío corresponde al inicio de la llanura amazónica, posee un relieve de plano a ondulado y su uso de suelo predominante son las pasturas para ganadería extensiva. Municipios de Albania, Morelia y Belén de los Andaquíes.

El paisaje de montaña, ecológicamente, corresponde a la transición entre la llanura amazónica y los ecosistemas andinos. Hace unos años cubierto por un manto casi continuo de bosques densos, hoy convertido en un mosaico de bosques, pasturas y cultivos de subsistencia como consecuencia de la expansión agropecuaria, la tala ilegal y los cultivos ilícitos. Municipio de San José del Fragua.

Área de intervención de SAL en Perú

El área de intervención del proyecto SAL en Perú está conformada por paisajes altamente fragmentados en el distrito de Yurimaguas. Los paisajes priorizados en el proyecto fueron los de Yarimaguas.

El paisaje aluvial (llanura inundable) está conformado por sedimentos aluviónicos recientes, que han sido depositados por los cauces fluviales. Abarcan todas las tierras planas con pendientes menores de 2% que sufren inundaciones periódicas anuales.

El paisaje de colinas bajas con dominancia en pasturas se caracteriza por presentar un relieve ondulado, constituido principalmente por materiales arcillosos de escasa consolidación. La altura del terreno no sobrepasa los 40 m. En este paisaje predominan las pasturas, la agricultura y piscicultura.

El paisaje de colinas bajas con dominancia de cultivos permanentes se caracteriza por presentar un relieve ondulado con alturas <40 m con diversos grados de disección. En este paisaje dominan los cultivos permanentes como la palma de aceite, el palmito, y la papaya.

El paisaje de terrazas altas (llanura no inundable) constituyen los pisos más altos de las terrazas, fluctuando su altura sobre el nivel de los ríos entre 30-50 m. Se derivan de materiales antiguos, formados por elementos finos, con relieve uniforme y pendientes entre 2-8 % con diversos grados de disección. En este paisaje predominan el bosque, la vegetación secundaria y la agricultura.

Carbono almacenado en los ecosistemas

Los ecosistemas terrestres inciden de forma notable en el ciclo global del carbono. En los bosques tropicales se produce la mayor parte del almacenamiento e intercambio de carbono entre la vegetación, los suelos y la atmósfera. Sin embargo, el cambio de uso del suelo por procesos de deforestación; donde los bosques son transformados a pasturas y tierras de cultivo es y lo ha sido por años una de las principales fuentes de emisión de dióxido de carbono: gas efecto invernadero, que contribuye enormemente al calentamiento global.

El proyecto SAL busca generar evidencia científica que permita entender mejor los procesos biogeoquímicos del ciclo global del carbono en paisajes de la Amazonía que por siglos estuvieron dominados por bosques naturales y que ahora son un manto heterogéneo de bosques y vegetación secundaria, pasturas y tierras de cultivo.  Es clave entender cómo a través de estrategias de agroforestación e implementación de opciones productivas más sostenibles y amigables con el medio ambiente es posible volver a incrementar las reservas de carbono en paisajes degradados de la Amazonía, como se observa en la siguiente figura.

Medición de biodiversidad vegetal

La flora silvestre en esta región es muy diversa y ha brindado por siglos una serie de beneficios a nativos y colonos. Es por esto, que adicional al contenido de carbono es clave determinar la riqueza biológica de estos paisajes. Aplicando la experiencia del SINCHI y del IIAP, el proyecto avanza en la medición y caracterización de biodiversidad vegetal en los paisajes priorizados. Esta medición se realiza a partir de estudios florísticos, usando como indicador principal la diversidad florística, la cual permite conocer densidad, abundancia, dominancia, importancia ecológica e incluso el potencial de las especies útiles para medicinas, fibras, ornamentales y alimentación.

¿Qué piensan los productores de este trabajo?

Los productores han sido muy receptivos y han participado de manera activa en todas las actividades desarrolladas hasta el momento. Iniciando por el mapeo de linderos y coberturas de sus fincas, el codiseño e implementación de sistemas productivos más sostenibles, los muestreos de suelos y macrofauna, la selección de áreas de aislamiento y conservación y, ahora establecimiento de parcelas para carbono y biodiversidad. Puede que antes no hubiesen escuchado el término carbono o biodiversidad, pero son conscientes de la importancia de los bosques y la vegetación secundaria en la provisión de servicios ecosistémicos para la población local.  Además entienden cómo los procesos de deforestación afectan directamente su bienestar.

Gracias a los bosques tenemos agua y aire puro, por eso hay que cuidarlos y estudiarlos.

Leonardo Jiménez

Productor, beneficiario del proyecto SAL.

………………………………………………………………………………………………………..

Contenido y diseño por Karolina Argote, Servicios Ecosistémicos CIAT
Contacto: k.argote@cgiar.org

Pin It on Pinterest

Share This