Recientemente en el CIAT se inició una serie de debates internos acerca de temas estratégicos. Esta actividad denominada CIATtalks se centra en asuntos de importancia, no solo para el Centro, sino para las comunidades de los países en los que el CIAT desarrolla sus proyectos de investigación.

Así, en el marco de los CIATtalks, la semana pasada se debatió acerca de la producción y el consumo de carne y la forma como esto genera impactos económicos y sociales, pero también desde el punto de vista del cambio climático y la nutrición.

“¿Deberíamos comer menos carne?” Este fue el interrogante que planteó el debate en el que participaron Carolina González (economista) como moderadora y Elise Talsma (nutricionista), Andy Jarvis (líder en investigación en cambio climático), Steve Beebe (líder de investigación en fríjol), Michael Peters (líder de investigación en forrajes tropicales) y Jacobo Arango (investigador en forrajes tropicales), además de 60 personas de diferentes áreas de investigación y administración del CIAT.

Para hacer un resumen del intercambio de ideas, datos y argumentos, se presentan tres ejes de la discusión:

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Michael Peters:

Colombia tiene el 80% de su área dedicada a la agricultura bajo pasturas y su producción animal es más importante para el PIB que el café. Esto no es sostenible, pero sabemos que podemos duplicar o triplicar la carga animal sin efectos dañinos al medio ambiente, lo que liberaría 50% de esta área con los mismos niveles de producción.

Estamos mitigando los impactos ambientales negativos de la ganadería como el cambio climático atacando la emisión de óxidos nitrosos a través de la genética (inhibición biológica de nitrógeno), la reducción de metano por incremento en la producción (por animal y por hectárea) y el secuestro de carbono en los forrajes, en particular los pastos.

Andy Jarvis:

En cuanto a la huella de carbono, a nivel global, las emisiones de la ganadería suman alrededor del 15 al 20% de todas las emisiones mundiales. Es decir, en el problema del cambio climático, casi un quinto de eso proviene de la ganadería, solo siendo superado por el tema del transporte.

26% de la tierra en el planeta está dedicado a pasturas, una tajada grandísima. Es el uso más dominante sobre la tierra. Comparados con otros sistemas, en una hectárea con soya se puede producir para alimentar a 15 personas, con trigo a 6 personas, con ganadería a 0.5. En patrones de cambio en el uso de la tierra, por ejemplo 60 a 80% de la deforestación en la Amazonia se hace para ganadería. Es decir, grandísimas extensiones de tierra, de bosque tropical con todas sus bondades, que se pierden para producir carne.

Para producir un kilo de carne se requieren de 5.000 a 15.000 litros de agua, dependiendo del sistema. Esto equivale a un año de duchas. Por esto, hay que decir que su huella ambiental es muy grande.

Jacobo Arango:

En el CIAT existe una iniciativa estratégica denominada Livestock Plus en la que hay muchos investigadores implicados porque conocen acerca de la huella ambiental y el impacto generado por la ganadería, pero también sabemos acerca de la importancia que tiene la producción ganadera en términos ecológicos, sociales y ambientales. En forrajes tropicales somos muy conscientes de las huellas de la ganadería y, al menos el 30% del trabajo se concentra en eso. No solo en cómo ser más productivos sino cómo hacerlo de manera más amigable con el medio ambiente. Para esto trabajamos en los temas de las huellas, de política, de reducción de GEI, mejoramiento de los suelos, entre otros.

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Michael Peters:

Hay que tener en cuenta que hay 1.3 billones de personas que dependen de la producción de productos animales en los países en desarrollo, es la base de la vida de la gente. Además, hay que considerar que de los cinco productos que, según la FAO, contribuyen más a la economía de los países, 4 son de origen animal. El quinto es arroz.

Steve Beebe:

El tema del consumo de carne es análogo a los ingresos. Los más pudientes son los que la consumen. Se debería redistribuir el consumo de carne.

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Andy Jarvis:

La expresión “producción limpia” es muy relativa. De acuerdo con que hay que mejorar los sistemas e intensificar y es un rol del CIAT muy importante en la investigación. De todas formas, esto que puede reducir en un 40-60% las emisiones de la ganadería, no es suficiente, porque se está reduciendo sobre algo que ya es 14 veces más ineficiente para producir un kilo de proteína comparado con la soya.

En Colombia hay 40 millones de hectáreas en pasturas y 3.5 en cultivos. Esto es con base en los patrones de consumo. El área de tierra para la ganadería se debe reducir, aumentar el área para cultivos y dejar miles de áreas libres para reforestación. Esto solo es posible cambiando patrones de consumo.

Diariamente una persona debería consumir entre 50 y 70 gramos de carne, pero estamos comiendo por encima de lo necesario. Como institución deberíamos tener un mensaje frente a esto: reducir las porciones, lo que mejoraría la salud y bajaría el precio.

Jacobo Arango:

Hay que tener en cuenta la importancia evolutiva que tiene el hecho de comer carne en los homínidos: para que el cerebro creciera hasta el tamaño actual fue crucial el consumo de alimentos de origen animal. La biodisponibilidad de algunos productos, especialmente de algunos nutrientes, no es la misma en productos de origen animal que en productos de origen vegetal, así el contenido por gramo de producto sea el mismo, siendo más alta en la carne.

Steve Beebe:

La carne es mucho más que proteína, contiene micronutrientes, es excelente fuente de hierro, vitaminas, minerales, aún en porciones pequeñas potencia la cantidad de hierro de fuentes vegetales y facilita la absorción de vitamina A, vitamina E y otras que son solubles en líquidos.

Elise Talsma:

La carne es importante porque tiene proteína, hierro y zinc, pero otros alimentos también tienen estos nutrientes. Por tanto, ante la pregunta de si es posible obtener todos los nutrientes de la comida vegetariana, la respuesta es sí, pero es un poco más difícil.

Las recomendaciones sobre el consumo de nutrientes no se refieren a la carne, es sobre proteínas. La recomendación es comer 50 gramos de proteína cada día. Cuántos gramos de carne estamos comiendo cada día? Mucho más…

La Organización Mundial de la Salud dice que con cada 50 gramos de carne procesada y 100 gramos de carne roja, el riesgo de obtener cáncer intestinal es 17% más alto.

Michael Peters:

Estamos de acuerdo. Hay que reducir el área y reducir el consumo. Pero no es tan sencillo como moverse de las pasturas a los cultivos.

Se conocen muy bien las cifras mencionadas por Andy Jarvis. Son cifras globales pero se requiere mas diferenciación respecto a los sistemas de producción, los cuales varían en su impacto ambiental. Las cifras de conversión de alimento no tienen en cuenta las diferencias en el sistema digestivo en rumiantes y monogástricos, así las comparaciones contemplan los mismos alimentos con competencia a la nutrición humana. Los rumiantes pueden convertir fibra en productos por consumo humano así pueden hacer áreas estresadas (e.g. fertilidad, sequía) productivas, que no serían aptas por producción de cultivos o solo en rotación. Esto se debe tener en cuenta cuando uno comparara las eficiencias de producción. Una gran parte de la agricultura orgánica depende de la interacción cultivo-animal.

En términos de nutrición, hay que disminuir las porciones pero incrementar la calidad.

Acciones del CIAT frente al debate

Cuando el debate se abrió a preguntas e intervenciones del público, buena parte de las intervenciones se dieron en torno al rol que viene jugando el CIAT en este debate, desde la investigación. En este sentido, se mencionó que el CIAT viene trabajando en…

Cuantificación de las emisiones de gases de efecto invernadero, para pasar de la baja ineficiencia de los sistemas extensivos a buenas prácticas de manejo intensivo sostenible.
Identificación de dietas con base en forrajes tropicales para ver cuáles tienen más rendimiento en términos de ganancia de peso del animal y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y acumulación de carbono en suelos.
Adopción de variedades mejoradas de forrajes para lograr que los pequeños agricultores sean más competitivos en las cadenas de valor pecuarias.

Algunas voces del debate

Belisario Hincapie, del área de investigación en forrajes tropicales, comentó cómo se han generado paquetes tecnológicos que han permitido pasar de requerir 6 canchas de fútbol aproximadamente para poder sostener un solo animal, a tener de 4 a 6 animales en una sola cancha de fútbol. En las 5 canchas que quedan “libres” se pueden sembrar árboles y cultivos de pan coger. Este es un argumento para reducir los estigmas sobre los forrajes. Sin embargo, afirmó Belisario, mientras no haya políticas gubernamentales de re-distribución de la tierra será difícil llegar a un cambio y que los productores adopten las tecnologías.

De otra parte, Andy Jarvis replicó que a pesar de los avances de la tecnología de los forrajes tropicales, el problema es que la población mundial sigue en aumento y también lo hará el consumo de carne. La cifra de adopción de estas tecnologías sigue siendo baja y, aún en el mejor de los mundos, vamos a seguir teniendo un gran porcentaje del sector ganadero ineficiente.

Michael Peters indicó que la adopción depende de las regiones. Por ejemplo, en Brasil, 120 de 170 millones de hectáreas en pasto tienen como base forrajes mejorados, con base en Brachiaria y Megathyrus. El problema es la degradación con mal manejo.

A favor de reducir el consumo de carne

by Alba Lucía Chávez, investigadora unidad de biotecnología

La clave está en los sistemas de producción

by Libardo Ochoa, coordinador regional Colombia

Propuestas a seguir

  • Definir en el CIAT una posición frente al consumo de carne que se refleje en las comunicaciones del Centro.
  • Un día a la semana sin carne en las cafeterías del CIAT, para calcular a partir de allí los ahorros en términos económicos y de huella de carbono y huella hídrica.
  • Brindar mayor información sobre la huella ambiental de los alimentos que consumimos en las cafeterías del CIAT.
  • Establecer otras acciones para reducir la huella de carbono del Centro (día sin carro, decisiones para el ahorro de energía).

Los CIAT Talks continuarán profundizando en debates de interés con temas de impacto a la investigación científica agrícola. Por ahora, la discusión sobre las alternativas para una producción pecuaria más eficiente y las responsabilidades institucionales y personales frente al tema ha quedado servido. Y, ¿usted qué opina?… ¿deberíamos comer menos carne?

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