Gustavo Mostajo, Ministro de Agricultura y Riego de Perú y Ruben G. Echeverría, Director General del CIAT, firman acuerdo de colaboración. Fotos: María Cristina Katto, CIAT.

Después de un proceso de casi dos años de revisiones, ediciones, y aprobaciones, sumado a los retos políticos y ambientales que ha vivido el Perú en este tiempo, el CIAT subscribe un anticipado acuerdo de colaboración con el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI).

El Convenio marco da legitimidad y continuidad al apoyo técnico, científico e institucional para el fortalecimiento del sector agrícola en el país. Durante el proceso de preparación del convenio, se identificaron las áreas priorizadas por las diferentes direcciones del Ministerio, donde el CIAT se posiciona como un aliado clave para definir una agenda de investigación de largo plazo, la cual permita la formulación, diseño e implementación de actividades para abordar dichas prioridades.

Algunas de las prioridades temáticas en las que el CIAT se pone a disposición ante el Ministerio incluyen las siguientes:

  • Apoyo en el desarrollo de métodos para la clasificación de tierras por su capacidad de uso mayor, para una mejor planificación del territorio con énfasis en la zonificación agroecológica del país.
  • Fortalecimiento de las capacidades del sistema agropecuario para enfrentar los retos del cambio climático, a través del análisis y centralización de datos para la generación y uso de información agroclimática local para la toma de decisiones.
  • Colaboración con la promoción de buenas prácticas agrícolas adaptadas al clima y el manejo sostenible de los recursos naturales.
  • Apoyo con la evaluación del estado de degradación de los ecosistemas peruanos, incluyendo la erosión hídrica de los suelos, para informar programas que permitan su recuperación en territorios con potencial agrícola.
  • Poner a disposición nuestro banco de germoplasma para la puesta en marcha de estrategias que permitan promover la adaptación y mitigación frente al cambio climático, así como reducir la anemia y desnutrición en la población a través del fortalecimiento de una agricultura familiar fortalecida, y de las cadenas de valor de los pequeños productores.

La firma del convenio pone fin a un proceso de reconocimiento entre las dos instituciones. Sin embargo, marca el comienzo de una alianza más efectiva para atender los desafíos que presenta el país y su sector agrícola, y así poder garantizar un desarrollo más inclusivo, verde e innovador.

Pin It on Pinterest

Share This