Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la celebración de los 50 años del Centro Internacional de Agricultura Tropical

Qué alegría venir a Palmira, la Capital Agrícola de Colombia para celebrar los primeros 50 años de una entidad tan valiosa, tan importante como lo es el Centro Internacional de Agricultura Tropical.

Es increíble mirar hacia atrás y ver lo mucho que ha cambiado nuestro país desde que el CIAT puso sus ojos en nosotros para fundar su centro de investigación internacional.

Desde ahí –con un compromiso indeclinable– el CIAT ha aportado numerosísimas investigaciones al propósito mundial, porque es un propósito mundial, de construir un futuro sin hambre, reducir la pobreza rural, aumentar la seguridad alimentaria y promover un manejo sostenible de los recursos naturales.

Y lo ha hecho como parte de una gran alianza internacional que reúne a 15 centros de investigación agrícola y numerosos socios estratégicos.

Entre las múltiples contribuciones que ha hecho el CIAT a ese propósito mundial se destaca la distribución de más de 1.000 variedades mejoradas de fríjol, forrajes tropicales y yuca a más de 160 países de Asia, África y América.

Ahora nos mostraban cómo tienen distribuidos esas variedades en un ambiente impresionante.

El CIAT ha invertido unos recursos importantes, 6,3 billones de pesos en estos últimos 50 años.

Pero esta inversión ha generado retornos por más de 117 billones de pesos. O sea, desde el punto de vista solamente financiero es algo extraordinario.

Pero, volvamos al CIAT y a su afortunada llegada a nuestro país.

Poco después de haberse creado esta sede, el gobierno del presidente Carlos Lleras Restrepo les entregó al CIAT y al ICA la finca Carimagua, ubicada en el departamento del Meta, para que llevaran a cabo investigaciones sobre las sabanas nativas de nuestro país.

En ese entonces el ICA, además de ser una autoridad sanitaria y fitosanitaria del país, tenía a cargo la investigación y la transferencia de conocimiento, algo de lo que hoy se ocupa Corpoica.

El caso es que ese trabajo conjunto fue tan importante que cuando Brasil creó esa empresa, hoy muy famosa, Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria, en ese momento Brasil envió a sus investigadores a capacitarse en Carimagua.

Brasil avanzó mucho, muchísimo en la incorporación de sus sabanas a la agricultura, al punto de que hoy es una potencia mundial en la producción de alimentos.

Yo recuerdo, tal vez doctor Juan Camilo que recién iniciado el Gobierno, usted como Ministro de Agricultura, creo que fue el primer país que visitamos para precisamente ver qué podíamos traer de Brasil, por lo que el Brasil había avanzado tanto.

Siendo Brasil, 43 años antes, quien había enviado a nosotros sus investigadores para ver qué podían llevar de Colombia a Brasil.

Y Colombia pudo haber vivido esa misma transformación, pero –desafortunadamente– el conflicto armado, la violencia se ensañó con nuestro país, sobre todo con el sector rural, y frenó el progreso en muchos frentes durante más de cinco décadas.

Pero como dice el adagio popular: nunca es tarde para empezar de nuevo. ¡Y esta nueva Colombia, decía el doctor Echeverría, es la que ahora vamos a poder construir!

Unidos los colombianos hicimos posible lo que para muchos era imposible: poner fin al conflicto armado de más de 50 años.

Soltamos ese lastre pesado y doloroso de la guerra –que sentíamos todos como una maldición que nunca se levantaría– y ahora tenemos la oportunidad de construir esa paz.

El CIAT nos acompañó en los últimos años, todos estos años y sobre todo en los años más difíciles. Ustedes creyeron en nuestro potencial y no han parado de trabajar en beneficio de los pequeños agricultores y del sector agropecuario colombiano en general.

El campo –que fue un escenario y también víctima de la guerra– debe ser hoy protagonista de la construcción de un país más próspero, un país más desarrollado, un país más reconciliado y un país en paz.

Y su labor, todos los funcionarios, trabajadores del CIAT, será aún más importante no solo para materializar los frutos de la paz en las regiones, sino también para alcanzar algo que Colombia tiene muy cerca de su corazón, porque hemos sido orgullosamente muy protagonistas en la creación y el desarrollo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sobre todo los que tienen que ver con la superación de la pobreza en todas sus formas y la erradicación del hambre.

Y, por supuesto, para hacer de Colombia una despensa mundial de alimentos. Ese es uno de nuestros sueños.

Según la FAO, somos uno de los cinco países con mayor potencial, por nuestra ubicación, por las tierras que tenemos. Eso es algo que tenemos que aprovechar.

Y ustedes aquí han contribuido de forma significativa al fortalecimiento de la investigación científica en el país, gracias a la formación de más de cuatro mil colombianos en áreas afines.

Muchos de los doctorados que hoy tenemos en Colombia son producto de aquí, del CIAT.

Y su trabajo comprometido –de la mano de socios colombianos y del Gobierno– nos ha ayudado a mejorar nuestra seguridad alimentaria y a aumentar los ingresos de las familias campesinas.

Como resultado de estas alianzas fue posible, entre otras cosas, liberar más de 100 variedades de semillas mejoradas de arroz, yuca, fríjol y forrajes tropicales para la alimentación de animales.

Estos fríjoles mejorados, por ejemplo, contienen casi 60 por ciento más de hierro y su cocción es rápida, así que se gasta menos energía para prepararlos y son un alimento altamente nutritivo.

Y se ha comprobado que los pastos forrajeros pueden ayudar a mitigar los efectos del cambio climático, que es una prioridad para nuestro país, porque somos, nunca dejemos de tener conciencia de ello, infortunadamente uno de los más vulnerables frente al cambio climático.

¡De eso se trata! De optimizar los recursos que nos ha dado la naturaleza para beneficio de todos, en especial de quienes más lo necesitan.

Y desde el Gobierno, hemos tratado durante estos últimos siete años de hacer la tarea, aunque soy el primero en reconocer que nos falta muchísimo camino por recorrer, sin embargo, si hemos logrado hacer avances importantes.

Desde el año 2010 se han sembrado más de 1,8 millones de nuevas hectáreas de cultivos, titulamos 3 millones de hectáreas de tierra a campesinos y comunidades indígenas, y hemos restituido más de 200 mil hectáreas a víctimas del conflicto.

Y le hemos dado un impulso al campo a través de ayudas y soluciones para mejorar la vida de sus habitantes. Ya llevamos 59 billones de pesos en créditos para agricultores, y soluciones de vivienda rural entregadas a más de 90 mil familias.

Además, hicimos una reforma estructural de las entidades del sector rural para hacerlas más eficientes, más cercanas y ponerlas en sintonía con la realidad del país y del mundo.

Todas esas decisiones que hemos tomado se están traduciendo en progreso, en oportunidades para el campo colombiano. Por ejemplo, de los 3 millones 200 mil empleos que en estos años hemos creado–la mayoría de ellos formales–, casi un millón y medio se han concentrado en el campo.

Y esto ha ido de la mano con una prioridad que nos habíamos fijado, que es la de reducir la pobreza donde está más concentrada que son en las zonas rurales.

Y el resultado es bastante bueno. 1 millón 500 mil personas salieron de la pobreza en el campo.

Sabemos que el CIAT seguirá siendo un aliado del progreso de Colombia, y vamos a seguir trabajando juntos.

Y seguiremos fortaleciendo la investigación y la transferencia de tecnología agropecuaria. Ahí Corpoica es el actor fundamental.

La realidad de Corpoica es hoy muy diferente a la de hace siete años, cuando la encontramos desfinanciada y también, por qué no decirlo, bastante desprestigiada.

Hoy es una gran socia del agro colombiano; tiene en su equipo 140 doctorados, y más de 800 empleados con formación técnica, profesional y de posgrado. Además, su financiación está totalmente garantizada.

Cada vez que yo voy a Corpoica salgo con una inyección de optimismo en el futuro, con estas productividades que dice Juan Lucas, a diferencia de lo que se puede hacer y de lo que se está haciendo en el campo colombiano, agregado a la sostenibilidad.

Y recuerdo muy bien, hace unos meses en una visita que hice, ya hace un par de años, donde decía: mire, yo le puedo mandar a cualquier campesino colombiano puede mandar su tierra, donde está, llega a Corpoica y le dicen qué fertilizantes tiene que utilizar y qué productos va a producir y eso a través de Servientrega.

Ahora que el dueño de Servientrega que está de candidato presidencial va a continuar con ese ejercicio pues me pareció maravilloso. Que cualquier campesino que pueda mandar y se lo devuelve gratis, con todos el análisis. Eso es futuro.

La inversión en el sistema silvo pastoril de ganadería, cómo se incrementa, ahí estuvimos en el Caribe colombiano lo que aumento la productividad de leche, de carne, es un nivel muy impresionante por eso ese es uno de los frente donde el CIAT también va a jugar un papel muy importante en el futuro de Colombia.

Y Corpoica sumado a su trabajo en llave con el CIAT también participa en cadenas de valor que son tan importantes, usted mencionó el cacao, ahora el aguacate, cítricos y otras especies que son claves para la seguridad alimentaria y el desarrollo de nuestro campo.

Nos falta mucho por hacer y estamos muy en pañales todavía, pero estamos avanzando en la dirección correcta.

Y queremos garantizar que esta nueva etapa y estamos viviendo una etapa –prometedora y desafiante– que estamos viviendo, tenga a la Colombia rural como epicentro del progreso.

Un campo en paz es un campo que progresa y que puede aprovechar –de forma responsable– el inmenso potencial que tenemos en cuanto a la producción de alimentos.

Por eso celebro la existencia de proyectos como el de “Semillas del Futuro”, una valiosa iniciativa del CIAT que busca salvaguardar la seguridad alimentaria mundial mediante la conservación de especies vegetales.

Hoy haremos realidad una alianza –que estaba gestándose desde hace tiempo– para apoyar la construcción de un nuevo edificio del Banco de Germoplasma del CIAT, cuyos terrenos me acaban de mostrar.

Y, para los que no saben qué es un banco de germoplasma, les cuento que es un banco de semillas en el que se conserva la diversidad genética de muchos cultivos.

Y ahí no sé si fue Peter me dijo, aquí lo que hacemos es defender la biodiversidad, eso para mí fue como música celestial, eso es algo que nosotros los colombianos tenemos que hacer siempre porque somos un país riquísimo en biodiversidad.

Es más en 24 horas estoy en Londres, me van a entregar un premio, no a mí a ustedes por estar protegiendo la biodiversidad, esas áreas que son tan ricas en biodiversidad.

Recibimos a Colombia con 13 millones de áreas protegidas y yo espero al final del Gobierno entregar más de 30 millones de áreas protegidas y eso es una riqueza que nosotros tenemos que cuidar a toda costa, es la mayor riqueza que nosotros podemos tener o que puede tener cualquier país.

Me impresionó mucho hasta está instancia, les voy a contar que este aparatico, cuando vino el Príncipe Carlos, que vino con mucho interés en todo los problemas ambientales y de biodiversidad, lo llevé al Parque de Chiribiquete, me dijo, y lo sigue sosteniendo, que es la experiencia más fascinante que ha tenido en ese frente, en el frente de la biodiversidad. Lo que sentía y lo que respiraba no lo había sentido en ninguna otra parte del mundo.

Yo le dije: pues yo tengo una idea, Colombia es un país muy rico en biodiversidad, somos tal vez el más rico por kilómetro cuadro, aquí en el Parque Chiribiquete, tal vez se concentra la mayor biodiversidad del mundo entero.

Al mismo tiempo allá en Londres, en las Bolsas de Londres, o de Nueva York, o Frankfurt, las empresas que más están adquiriendo valor, las que más éxito están teniendo son las empresas de biotecnología.

Cómo hacemos para conectar la biodiversidad con la biotecnología, preservar la biodiversidad y al mismo tiempo aprovechar esa riqueza y por qué no nos ayuda.

Ahí se inició una cruzada, pues un sueño de hacer una nueva expedición botánica, yo le dije a la entonces directora de Colciencias hoy Ministra de Educación y a la Ministra de Educación de entonces, María Fernanda Ocampo, que es de aquí de Palmira creo; es de Buga, es vallecaucana.

Entonces le dije: mire hagamos una nueva expedición botánica pero con la tecnología de hoy, y la de José Celestino Mutis hace más de 200 años descubrió lo que descubrió, nosotros ahora con la paz podemos hacer algo parecido y de pronto descubrimos cosas que son muy importantes y entonces eso se lo dije al Príncipe Carlos.

Cuando estuvimos en una visita de estado en Inglaterra a finales del año pasado me invitó al museo de ciencias naturales y me dijo usted se acuerda que usted me dijo que quería usar la tecnología de hoy para poder descubrir las nuevas especies y me entregó o me mostró este aparatico.

Es la forma como podían medir el ADN a un computador, ya casi inmediatamente en tiempo real podían descubrir nuevas especies.

Ya hay 21 expediciones que planearon y se han realizado, faltan nueve, yo espero ir a una de ellas vamos a ir al Vaupés, pero ya se han descubierto muchísimas especies más y ese es un activo que tenemos los colombianos, que tenemos que aprovechar sobretodo que cuidar.

Entonces, vamos a poner para este centro del banco de germoplasma 10 mil millones de pesos, que se aprobaron en la última adición presupuestal, sumado a esto Corpoica va a trabajar con el CIAT para desarrollar investigaciones sobre recursos genéticos, siempre buscando mayor competitividad de nuestra agricultura.

Y con todo esto, con todo lo que ustedes han hecho, por ese gran servicio al país y a la humanidad y como muestra de admiración de este Gobierno por lo que ustedes han hecho me complace entregarles la Orden Nacional al Mérito en Grado Cruz de Plata, por estos 50 años en todo el trabajo en una agricultura más productiva, más sostenible y sobre todo más adaptable al cambio climático.

Qué bueno saber que contamos con los mejores aliados para enfrentar los retos por venir.

Felicitaciones en las bodas de oro y que sigan produciendo riqueza y bienestar a toda la humanidad.

Muchas gracias

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