En un recorrido de campo por el CIAT que duró cerca de dos horas, Rafael Pardo, Alto Consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, conoció sobre el trabajo de investigación agrícola aplicada que viene adelantando el Centro desde hace 50 años y que podría ser clave en la actual etapa de posconflicto en Colombia.

“El Gobierno no quiere que los agricultores cultiven productos por aventuras o por moda, sino que sean productos bien investigados, que tengan un mercado asegurado, que haya un paquete tecnológico que los acompañe y allí, lo que hace el CIAT desde el núcleo fundamental de la investigación y la asociación con Corpoica y otras alianzas, es muy importante”, señaló Pardo en su visita del pasado viernes.

Investigadores compartieron con el Consejero algunas experiencias exitosas para crear cadenas productivas sostenibles basadas en modelos de negocio inclusivos en cultivos como el cacao, caucho, productos no maderables, ganadería doble propósito, café y quinua, que podrían replicarse en el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos en departamentos como Nariño, Guaviare, Caquetá y Meta.

El Alto Consejero también visitó campos experimentales donde los científicos le explicaron sobre las variedades de fríjol, yuca y arroz biofortificadas, con tolerancia a la sequía y mejores rendimientos, desarrolladas por el CIAT y sus socios, que se convierten en una estrategia efectiva y de bajo costo para responder a los desafíos de seguridad alimentaria, nutrición y generación de ingresos.

Asimismo, discutieron sobre las estrategias de trabajo con las comunidades para el fortalecimiento organizacional, la interacción con las entidades locales y la producción de semillas de buena calidad.

“Es realmente apasionante ver el desarrollo de la investigación del CIAT y cómo lo divulga, cómo le llega al productor, a través de sus alianzas”, dijo Pardo, quien señaló además, que “en este momento lo que nos interesa son  alternativas para las regiones que han tenido conflicto y que ahora con la paz tienen una situación distinta”.

Los investigadores hablaron también sobre el potencial de Colombia para establecer sistemas silvopastoriles sostenibles, mejorando su productividad, al mismo tiempo que reduciendo la degradación y la presión sobre la deforestación, apoyando así en la reconversión productiva.

“Los cien mil productores de coca que se estiman hay en el país quieren tener opciones distintas. Eso no puede ser una planificación centralizada y no puede haber una imposición de qué hacer. Tiene que ser un proceso en el que nadie caiga en aventuras”, dijo.

La visita finalizó en el banco de germoplasma donde Rafael Pardo se mostró gratamente sorprendido con la enorme capacidad del CIAT en cuando a la conservación de las más de 67.000 muestras de fríjol, yuca y forrajes tropicales y su distribución no solo para Colombia, sino para el mundo.

Diego Aristizábal, Director de Corpoica, sede Palmira, quien también participó del recorrido, señaló que “hay un enorme potencial de colaboración entre el CIAT y Corpoica para seguir desarrollando proyectos en áreas de cooperación muy importantes”.

Por su parte, Ruben Echeverría, Director General del CIAT, destacó la importancia de la visita del Alto Consejero y dijo que “el CIAT cuenta con una amplia experiencia a nivel mundial y ha trabajado en otras regiones donde ha habido conflicto. Asimismo, el CIAT tiene un récord en ágil ejecución de proyectos. El actual escenario del posconflicto en Colombia brinda una oportunidad única al CIAT para continuar apoyando a nuestros socios en el país en la promoción de una estrategia de prosperidad para el campo”.

Al concluir la visita, Rafael Pardo manifestó que “estas horas fueron muy cortas, pero me dieron una impresionante visión de lo que ha hecho el CIAT en estos 50 años”.

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