Colombia no está regido por las cuatro estaciones (verano, otoño, invierno y primavera); por el contrario, como resultado del doble paso de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) sobre el centro de Colombia, se presentan históricamente dos temporadas lluviosas (abril-mayo y octubre-noviembre), y dos temporadas secas (diciembre-febrero y junio-agosto). Es así, como el invierno (coloquialismo para estación lluviosa) se caracteriza por fuertes aguaceros que causan inundaciones en diferentes zonas de Colombia, a veces ocasionados por el fenómeno de La Niña.

Teniendo en cuenta los modelos de predicción climática de que el invierno está llegando ¿Está Colombia preparada para afrontar una nueva ola invernal 2016-2017, como La Niña 2010-2011?

“Cuando hay mucha lluvia hay pérdidas de los cultivos, sobre todo los nuestros: papa y frijol, por afectación de hongos. En algunos sitios se recupera la semilla, pero en la mayoría tenemos pérdidas”.

María Zoraida Golondrino

Agricultor, custodio de semillas . Popayan

“Los agricultores en épocas de siembra esperan que el invierno ‘entre’ un poco para mitigar aquella incertidumbre de un déficit de precipitación”.

Mario Sandoval Contreras

Fedearroz - Yopal

“La Niña en el Valle del Cauca ocasionó muchas pérdidas económicas para el maíz, además, atraso la siembra del ciclo siguiente, porque los suelos no drenaron rápidamente y eso desencadenando un atraso en pagos y endeudamiento de los agricultores”.

Gustavo Lemus

FENALCE - Buga

Durante 2010 se presentó una rápida transición entre dos eventos, El Niño y La Niña; su proceso de formación inició en junio de 2010, y para septiembre las temperaturas alcanzaron -1.5°C con un fortalecimiento de La Niña, que alcanzó su etapa de madurez durante noviembre 2010 hasta enero 2011, en categoría fuerte con una duración del evento de 10 meses. Recordemos que la “Ola Invernal” se manifestó con intensas lluvias, que afectaron a varias zonas del país, con inundaciones, avalanchas y remociones en masa ; en particular la región Caribe y Andina presentaron una mayor pluviosidad, con un total de lluvia dos veces por encima de lo normal, frente a la misma época de años anteriores.

En mapas ilustrativos del Índice normalizado de precipitación (SPI) para analizar periodos húmedos y secos, generados con información de satélite y datos de estaciones meteorológicas (CHIRPS), se muestra las zonas con niveles de precipitación muy por encima de los promedios históricos durante el último fenómeno de La Niña 2010-2011, en particular en julio, noviembre y diciembre de 2010, y marzo de 2011. La leyenda mostrada en la parte inferior, esta representada por: extremadamente húmedo (EH), muy húmedo (MHu), moderadamente húmedo (MH), cercano a lo normal (CN), moderadamente seco (MS), muy seco (MSe), extremadamente seco (ES)

Es importante señalar que cuando finaliza un evento El Niño, no necesariamente se debe esperar que se desarrolle inmediatamente un episodio de La Niña. Sin embargo, esta transición sí tiene lugar en la mayoría de los casos. Por ejemplo, los eventos El Niño de 1991 y 2002 presentaron un rápido descenso de las temperaturas de la superficie del océano, pero no se desarrollaron eventos de La Niña.

También, se presentaron ocasiones en que unos episodios cálidos dieron lugar a episodios fríos en la estación siguiente, tal y como sucedió en 1987, 1997 y 2006; pero en cada uno de estos episodios, las condiciones frías se desarrollaron completamente hacia fines de julio – agosto. Las condiciones de un episodio La Niña moderado, se desarrollaron a continuación de El Niño 1982-1983; en este caso, las condiciones de La Niña se desarrollaron entre septiembre y noviembre de 1983.

Las predicciones del IDEAM y de otros organismos internacionales sugieren que estamos a las puertas de otro evento La Niña, cuya magnitud no está aún determinada. Bajo esta situación, se requiere generar una estrategia de prevención y de respuesta en el sector agropecuario. Por lo anterior, el proyecto “Servicios agro-climáticos e información de seguridad alimentaria para una mejor toma de decisiones – Agroclimas“, busca apoyar al sector público y privado, para implementar y utilizar herramientas que permitan gestionar los riesgos agro-climáticos; validadas y adaptadas a las necesidades de los agricultores, identificando las brechas y oportunidades relacionadas con la transmisión y uso de las predicciones agro-climáticas, y desarrollar recomendaciones de investigación para generar soluciones útiles, pertinentes, fiables, sostenibles y aplicables para mejorar la toma de decisiones.

Para más información, contactar al líder de proyecto, Diana Giraldo (d.giraldo@cgiar.org).

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