Por Melanie Mason y Mirjam Pulleman | May 04, 2017

Los agricultores del Corredor Seco de Centroamérica utilizan el sistema agroforestal Quesungual para mantener o aumentar sus rendimientos de maíz y fríjol, a la vez que mejoran los servicios ecosistémicos y su resiliencia. Dicho sistema se centra en la rehabilitación de parcelas en laderas, tomando como base la regeneración de árboles nativos, por parte de los agricultores. El intercambio de información de agricultor a agricultor es un factor clave para el escalamiento del sistema dentro de comunidades y en todo el país. Un nuevo estudio realizado en Nicaragua ha proporcionado información importante sobre los factores que afectan la adopción de este sistema entre los agricultores, a nivel de comunidad.

En Centroamérica, sobre todo en el Corredor Seco semihúmedo, la degradación del suelo y los riesgos climáticos son una amenaza para la seguridad alimentaria y los ingresos de los agricultores. El sistema agroforestal Quesungual presenta una oportunidad para la rehabilitación de tierras y la reducción de la vulnerabilidad, lo cual beneficia a agricultores necesitados en Nicaragua, Honduras y El Salvador, tal como lo han demostrado investigaciones anteriores de CIAT.

Figura 1. Descripción y ciclos de producción que caracterizan al Sistema Agroforestal Quesungual (SAQ) comparado con el sistema tradicional de tala y quema (TQ). Source: Castro et al. (2009)

El sistema agroforestal Quesungual (SAQ) es un sistema simple y económico de manejo que ayuda a reducir la deforestación mediante el mantenimiento o mejora de los rendimientos de los cultivos y una adaptación sostenible a los efectos del cambio climático (Figura 1). Desde la década de 1990, el sistema Quesungual ha sido promovido, adaptado e investigado por CIAT y sus socios en conjunto con agricultores de Honduras, El Salvador y Nicaragua. A medida que el sistema se difunde por el Corredor Seco centroamericano, es necesario realizar estudios para definir las macro y microtendencias de su adopción. Melanie Mason, exalumna de maestría de la Universidad de Copenhague, es la autora de un estudio reciente que evalúa las tasas de adopción, así como las variables que afectan la decisión de los agricultores de adoptar el SAQ.

De izquierda a derecha: Evelyn Pineda, Melisa Pineda, Melanie Mason y Teodomita Pineda. La Danta, Nicaragua.

Su análisis se basa en un estudio de caso realizado en la comunidad agrícola de La Danta, donde residen 158 familias del noroccidente de Nicaragua y una de las comunidades en las que CIAT ha brindado apoyo técnico a los agricultores que adoptaron el sistema Quesungual. En el año 2005, seis agricultores de La Danta viajaron a Honduras para aprender de la experiencia de otros colegas agricultores con este sistema agroforestal. En el año 2008, CIAT y agricultores interesados establecieron parcelas demostrativas y de investigación en la comunidad para medir los

impactos sobre la productividad de los cultivos y los servicios ecosistémicos. Si bien la implementación en campo con apoyo de CIAT se limitaba a ocho fincas de La Danta, los sistemas Quesungual empezaron a aparecer por todo el territorio.

 

Factores de adopción y patrones del sistema Quesungual en La Danta: un estudio de caso

Mason encontró que tanto vecinos como familiares representaban una buena fuente de conocimientos para otros comunitarios que querían saber del SAQ. A pesar de que existían ciertos vacíos en la difusión de la información, la tasa de adopción en La Danta está aumentando.

A pesar de que los agricultores percibían que el sistema es favorable con el medio ambiente y que mejora la calidad del suelo, algunas familias no lo adoptaron por falta de terrenos o a causa de los sistemas débiles de tenencia de la tierra (Figura 2).

También se investigó la importancia de las cuestiones de género que influyen en el acceso a la información y la capacidad de obtener conocimientos y su uso. Resulta interesante que el género no afecta el acceso a conocimientos sobre el SAQ, pero sí afecta su adopción por factores culturales y falta de mano de obra masculina en el ámbito doméstico.

“Media vez una familia adopta el sistema Quesungual, es muy poco probable que lo abandone y los datos demuestran una tendencia fuerte hacia el aumento de la tasa de adopción del sistema Quesungual durante los últimos 10 años”, dice Mason.

“En el año 2016, un total de 61 agricultores (39 % de los hogares de la comunidad) estaban utilizando el SAQ. Sin embargo, se requiere un mayor apoyo mediante el desarrollo de capacidades para fortalecer la difusión de la información, pues se determinó que el mayor obstáculo para la adopción del QAS es la falta de fuentes de información”.

Figura 2. Mediante las entrevistas, Mason (2016) determinó las razones para adoptar (izquierda) o no (derecha) el SAQ.

Brian Pineda, un joven agricultor de La Danta, trabaja en su parcela Quesungual. Fotografía: Melanie Mason.

Algunos hogares de La Danta han encontrado formas innovadoras de superar las dificultades de la inseguridad en la tenencia de la tierra. Algunos propietarios han permitido a sus arrendatarios aprovechar su terreno a cambio de que implementen el SAQ, en vez de pedir retribución monetaria. Durante una visita de campo a una parcela rentada que empleaba el SAQ, se le preguntó al arrendatario qué haría si se viera forzado a arrendar una parcela diferente el próximo año. Él respondió: “Los árboles y el sistema hacen que los cultivos crezcan mejor. Yo no puedo comprar mi propio terreno, solo puedo arrendar, pero seguiré plantando árboles donde quiera que siembre mis cultivos”. Esto demuestra que el sistema requiere de baja inversión para obtener una alta retribución y los arrendatarios están comenzando a emplear el sistema.

De acuerdo con Mason, las familias con limitaciones en la tenencia de la tierra están interesadas en implementar el sistema porque se sabe que presenta muchos beneficios además de un mayor rendimiento:

“La Danta farmers who have sought to improve their land-use management systems by adopting Quesungual identified several advantages to implementation, including improved water efficiency, weed control, increased soil fertility, decreased use of chemical fertilizers, lower production costs, reduced erosion, and increased access to fuelwood, timber and fence posts”.

Lecciones del sistema Quesungual en Centroamérica

El sistema Quesungual ha sido implementado por agricultores en una de las regiones más pobres del hemisferio occidental, donde el ecosistema se degrada severamente cada día. Centroamérica está pasando por su tercer año consecutivo con prolongación de la época seca. Este periodo de sequía ha afectado seriamente a Nicaragua y muchos agricultores de subsistencia han sufrido la pérdida total o parcial de sus cosechas. Al ritmo actual de deforestación, se espera que para el año 2020 Nicaragua pierda al menos 20 % más de sus ya diezmados y fragmentados bosques. En toda Centroamérica solo queda un 2 % del bosque seco original.

en La Danta, dentro de un campo que emplea el sistema Quesungual, los árboles grandes marcados se cortan y se llevan para su comercialización o para construcción. Los árboles que quedan, se podan bastante, utilizando escaleras y machetes, para aumentar la penetración de la luz solar. Fotografía: Orlando Téllez.

A la larga, esta pérdida de superficie forestal e inestabilidad climática podría causar mayor pérdida de la fertilidad del suelo, lo cual reduciría los rendimientos de los cultivos, la seguridad alimentaria, los servicios ecosistémicos y la biodiversidad. El sistema Quesungual puede ayudar a revertir esta tendencia mediante la rehabilitación parcial de la cubierta forestal original.

Para ayudar a los agricultores a adoptar el SAQ de manera sostenible, necesitamos encontrar la forma adecuada de llegar a ellos y brindarles información relevante. Asimismo, enfocarse en familias con una composición demográfica más diversa puede ayudar a asegurar la inclusión de los miembros más vulnerables de la comunidad. A través de un proyecto financiado por BMZ, CIAT está realizando la investigación y capacitación necesarias, enfocándose en grupos de agricultores mediante visitas de intercambio de agricultor a agricultor y de técnicos de ONG locales e instituciones gubernamentales, con el fin de ayudar a los pequeños productores centroamericanos a mejorar sus rendimientos y restablecer servicios ecosistémicos.

Este estudio se elaboró mediante una colaboración entre la Universidad de Copenhague y CIAT, con apoyo financiero del Ministerio Federal para el Desarrollo Económico de Alemania (BMZ, sus siglas en alemán) y apoyo logístico que brindan los científicos de CIAT. El proyecto financiado por BMZ se titula “Afrontar los retos de las comunidades de pequeños productores: rehabilitación de agroecosistemas degradados” y se está llevando a cabo en colaboración con la Universidad de Hohenheim, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y Catholic Relief Services (CRS-Nicaragua). El presente estudio contribuye con el Programa de Investigación de CGIAR sobre Agua, Paisajes y Ecosistemas (WLE, sus siglas en inglés), en el cual CIAT es uno de los centros ejecutores.

Para obtener más información, póngase en contacto con: Mirjam Pulleman (m.pulleman@cgiar.org) o Pablo Siles (p.siles@cgiar.org).

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