La primera variedad en Colombia de maíz blanco biofortificado con zinc será liberada este viernes 23 de febrero en la sede del CIAT. Se trata de BIO-MZN01, nombre de esta nueva variedad, que fue desarrollada mediante un proceso de mejoramiento convencional luego de varios años de evaluaciones en campo para seleccionar un maíz con mayor contenido de zinc y mejor rendimiento.

Esta nueva variedad es resultado de la labor de investigación para el desarrollo del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), en el marco del Programa CGIAR  en Maíz y del Programa en Agricultura para la Nutrición y la Salud (A4NH), con el liderazgo y respaldo del Programa global HarvestPlus, programa coordinado por el CIAT y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y la colaboración de la empresa vallecaucana Maxi Semillas S.A.S.

Con el desarrollo, la siembra y el consumo de variedades biofortificadas como BIO-MZN01, se busca contribuir a reducir la malnutrición que en América Latina y el Caribe alcanza al 6,6% de la población, es decir, 42 millones de personas, según el informe Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2017 publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La importancia de consumir zinc

El zinc es un micronutriente indispensable para el metabolismo de los seres vivos, que no es producido por el cuerpo humano, y que participa en procesos vitales como desarrollo del feto, formación de huesos, sistema nervioso, cerebro y sistema inmune, entre otros. En Colombia, las deficiencias nutricionales de zinc que en algunas zonas de Colombia afectan al 50% de la población.

“Sin duda esta es otra buena noticia para la seguridad alimentaria y nutricional de los colombianos. Es también una bonita oportunidad para compartir los buenos resultados que se pueden alcanzar con el trabajo en equipo que venimos realizando con HarvestPlus, el CIAT, empresas como Maxi Semillas S.A.S y claro está, con los agricultores”, destaca Luis Narro, investigador líder del CIMMYT en Colombia, quien invita a todos los sectores de la cadena de valor del maíz a que utilicen esta nueva variedad y se aseguren que llegue a los consumidores, concluyendo “que todo el maíz de consumo humano debería ser biofortificado”.

by Luis Narro, investigador líder del CIMMYT en Colombia

La nueva variedad biofortificada contiene 36% más de zinc que las variedades tradicionales de maíz. Una importante diferencia que puede llegar a la mesa de colombianos en la forma de arepas, mazamorra, tamales, sopas, champús, chicha, mazorca y envueltos de choclo. De hecho, una arepa preparada con este maíz, contiene hasta cinco veces más de zinc que una arepa preparada con maíz regular.

Otra de las características de esta nueva variedad es su rendimiento competitivo en campo. En Colombia, el rendimiento experimental promedio obtenido por BIO-MZN01 fue entre 6 y 8 toneladas por hectárea, prácticamente el doble de las 3.6 toneladas por hectárea del promedio nacional. Puede ser cultivada entre los 0 y los 1.400 m s.n.m. y se puede sembrar en los dos semestres del año.

Aliados para una mejor nutrición y salud

Desarrollar esta nueva variedad biofortificada es el resultado de un esfuerzo conjunto a nivel mundial, con énfasis en África, Asia y en varios países de América Latina como Brasil, Colombia, Guatemala y México. HarvestPlus es el programa global líder para mejorar la nutrición y la salud con el desarrollo de cultivos ricos en vitaminas y minerales; se encuentra presente en la región y en Colombia desde 2012 buscando entregar variedades biofortificadas de cultivos como maíz, fríjol, camote, yuca y arroz, que contribuyan a la nutrición y salud de la población.

Para Marilia Nutti, Directora Regional para América Latina y el Caribe del Programa HarvestPlus, la liberación de esta nueva variedad biofortificada es el resultado tangible de “un esfuerzo conjunto que emprendimos en 2012, gracias al camino andado por varios investigadores del CIMMYT mucho tiempo atrás, con quienes nos propusimos aprovechar que el maíz es un alimento básico en la región, para convertirlo en una herramienta capaz de reducir la deficiencia de zinc en la población, particularmente en Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Haití y algunas regiones de Colombia”.

 

Todo parece indicar que se están logrando los objetivos, pues en 2017 una variedad de maíz con alto contenido en zinc fue liberada en Honduras y otras más lo serán el presente año en Guatemala y Nicaragua. Esto sin perder de vista las dos nuevas variedades de fríjol, otro alimento fundamental en la dieta de la región suramericana, biofortificadas con hierro y zinc que salieron al mercado en 2016 y que “esperamos sean adoptadas por los productores colombianos gracias a sus características de color y tamaño de grano”, enfatiza Marilia.

La labor científica del CIMMYT, HarvestPlus y el CIAT llega efectivamente a las manos de los agricultores a través de empresas semilleras como Maxi Semillas S.A.S., aliada del CIMMYT en Colombia desde hace cuatro décadas, cuyo gerente general Miguel Lengua, encuentra en esta nueva variedad biofortificada “una semilla cuyos beneficios están puestos al alcance de la mano del agricultor, se trata de una semilla útil para combatir la malnutrición gracias a su mayor contenido de micronutrientes como el zinc”.

Tras haber realizado durante un año las evaluaciones en campo exigidas por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para la liberación de esta nueva variedad, Maxi Semillas S.A.S. estará en capacidad de ofrecer, a partir de junio del presente año, semilla inicialmente para los agricultores del Valle del Cauca y luego para todos los productores que siembren maíz entre los 0 y los 1 400 m s.n.m.

“En el trabajo del CIMMYT hemos encontrado variedades e híbridos cuya importancia está en el contenido de micronutrientes para una mejor alimentación para Colombia, para América Latina y el mundo”, destaca Miguel Lengua.

Tras la liberación de esta nueva variedad biofortificada, los pasos a seguir son conocer cómo se comporta en las fincas de cada uno de los productores que la reciban, así como realizar nuevos ensayos que permitan ampliar el registro inicial de la variedad, que por ahora cubre el Valle del Cauca, para llegar a departamentos como Cesar, Bolívar y Córdoba.

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