#CIAThaciadelante
Visiones de la sostenibilidad alimentaria futura

Debisi Araba, Director Regional, África

“A medida que África se transforma, queremos asegurarnos que las inversiones de los agricultores en sus operaciones se conviertan en un conducto para mejores resultados financieros, sociales y para la salud”.

La agricultura Africana: preparando el camino hacia la prosperidad

Mi abuelo sigue siendo una inspiración para mí. Hizo su fortuna comercializando en Lagos con mercaderes de todo el mundo a principios del siglo 20. Posteriormente, cuando su negocio logró el éxito, él y algunos amigos se ofrecieron como voluntarios para construir un camino, que uniera a su pueblo natal con Lagos, para ayudar a otros a, literalmente, recorrer el camino hacia la prosperidad.

El resultado fue el camino de Ikorodu de 24 kilómetros y cuatro carriles que, hoy por hoy, reduce el tiempo que toma llegar a Lagos desde el pueblo de Ikorodu, ayudando así a transformar los destinos de los millones de personas que lo usan a diario – desde agricultores que traen sus productos al mercado, hasta operarios y oficinistas que se dirigen al trabajo.

Las personas como mi abuelo entendían el valor de ir un poco más allá, de recorrer la última milla – de convertir los retos de hoy en las soluciones del mañana. Creo que a medida que África invierte en infraestructura vital, desde carreteras e internet de alta velocidad, hasta energía sostenible, veremos una transformación en los destinos del continente.

Esto dará lugar a oportunidades sin precedentes para los agricultores. Tendrán menos costos de transacción y mejor acceso a insumos agrícolas, mercados e inteligencia de mercado. La producción alimentaria continuará cambiando para pasar de ser de subsistencia a ser una agricultura comercial y una agroempresa rentable, con el espíritu emprendedor al frente.

A medida que África se transforma, queremos asegurarnos que las inversiones de los agricultores en sus operaciones se conviertan en un conducto para mejores resultados financieros, sociales y para la salud, a pesar de los retos apremiantes que plantean los fenómenos climáticos extremos y la creciente degradación de las tierras. Durante los últimos 50 años, el CIAT ha sido un socio en esta transformación. Los fríjoles mejorados, desarrollados por el CIAT y nuestros socios, son cultivados y consumidos en la actualidad por millones de personas, contribuyendo así a dietas más saludables y a una mejor nutrición. Nuestro trabajo para restaurar y mejorar la fertilidad del suelo ha ayudado para que se respire nueva vida y productividad en las tierras degradadas. Deseamos continuar empoderando a los agricultores para que crezcan y alimenten a sus familias con alimentos más nutritivos, al tiempo que llegan con sus productos a nuevos mercados lucrativos.

Para que la agricultura africana realmente prospere, creo que tendremos que complementar las inversiones y los esfuerzos de las empresas de pequeña, mediana y gran escala con nuestra experticia científica, para ayudarlos a identificar nuevas oportunidades, tecnologías y soluciones, a fin de asegurar el mayor impacto posible.

Junto con las compañías de semillas y socios del gobierno, ya estamos investigando la producción comercial de semillas de forrajes mejorados en el continente, usando mapeo digital para identificar áreas con las condiciones adecuadas. Esto no se ha hecho nunca antes y entraña una enorme promesa: una industria de semillas forrajeras en África podría contribuir para que más agricultores siembren cultivos como las gramíneas Brachiaria mejoradas, que pueden ayudar para que las fincas sean más resilientes al cambio climático, permitiendo a su vez que los agricultores se beneficien de la creciente demanda de carne y leche.

Hoy en día no solo necesitamos construir un camino – no existe una panacea. Necesitamos toda una red de soluciones frente a problemas cada vez más complejos. Si hemos de cumplir las metas fijadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, necesitamos crear múltiples caminos para los millones de agricultores y agroempresarios en su ruta hacia la prosperidad, de modo que juntos podamos cubrir la última milla, como lo hizo mi abuelo hace ya un siglo.

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