Investigación Agropecuaria en América Latina y el Caribe: Un Análisis de Instituciones, Inversión y Capacidades entre países es el nombre del informe que acaba de publicar el programa de Indicadores de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (ASTI, por sus siglas en inglés), gracias al apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el gobierno canadiense, para conocer en detalle cómo está América Latina y el Caribe (ALC) en materia de inversión y capacidad en términos de recurso humano en investigación agrícola para el desarrollo.

La buena noticia es que ALC está en una buena posición para convertirse en una despensa de alimentos para la creciente población mundial, gracias a un incremento en la inversión en investigación agropecuaria del 75% durante 2013 con respecto a principios de los años 80, con Brasil, México y Argentina como líderes de este cambio.

“La región posee el potencial para enfrentar los desafíos mundiales a futuro, siempre y cuando los países realicen el compromiso financiero con la investigación. Es indispensable contar con niveles de financiamiento estables y sostenibles que apoyen una investigación efectiva para generar una mayor productividad agropecuaria”

Nienke Beintema

Directora, ASTI

Nicaragua, Colombia y Perú, países de la región con los que el CIAT mantiene estrechos lazos colaborativos, presentan resultados tan diversos como la región misma.

Colombia

En Colombia, gracias al lanzamiento en 2011 de la Agenda Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación y a otras reformas, se revirtió un periodo de dos décadas de disminución en la financiación para la investigación agropecuaria en Colombia.

De hecho, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) está contratando científicos colombianos para que regresen al país, teniendo como meta atraer a 225 investigadores con grado de doctorado para 2018, como respuesta al desafío actual de contar con menos de una cuarta parte de investigadores agropecuarios calificados a nivel de PhD, de los cuales casi la mitad están próximos a jubilarse.

Nicaragua

En Nicaragua, el panorama es diferente pues en 2012 solo se invirtió el 0,38% del producto interno bruto agropecuario (AgPIB) en investigación y desarrollo, es decir, por debajo de la meta del 1% recomendada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Una baja inversión que también se reflejó en el reducido número de investigadores agropecuarios con grado de doctorado, de los cuales la mitad estaban en camino a jubilarse.

Perú

Para el Perú, a pesar del rápido crecimiento económico que ha presentado durante los últimos años, su capacidad para la investigación agropecuaria sigue siendo limitada, en tanto que el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) tan solo cuenta con 97 investigadores de tiempo completo. Urge una mayor contratación para solucionar el bajo porcentaje (13 %) de investigadores agropecuarios con grado de doctorado.

“Muchos países de Centroamérica y el Caribe así como los países más pobres de la región andina presentan niveles muy bajos de inversión y capacidad en recursos humanos, lo cual genera dudas acerca de la efectividad de sus iniciativas en I+D agropecuario a nivel nacional. Es indispensable que los países trabajen conjuntamente para garantizar que aquellos con sistemas agropecuarios más débiles puedan dedicarse satisfactoriamente a una investigación significativa que beneficie a toda la población de la región”

César Falconi

Economista agropecuario, Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

Este informe es el resultado de 3 años de trabajo en equipo con cerca de 600 organizaciones gubernamentales de la región ALC. Un relacionamiento en el que el CIAT, desde su sede en Colombia, jugó un rol muy significativo como enlace con los países de la región, llamando la atención sobre la importancia de la información recolectada y procesada por ASTI como insumo clave para tomar decisiones y evaluar y validar políticas gubernamentales en los países.

ASTI, programa liderado por el Instituto Internacional de Investigación en Políticas Alimentarias (IFPRI) –centro hermano del CIAT en el Consorcio CGIAR – trabaja con una amplia red de colaboradores nacionales para recopilar, compilar y publicar datos sobre recursos humanos, financieros e institucionales, a nivel nacional y regional, de organizaciones gubernamentales, instituciones de educación superior, entidades sin fines de lucro y, cuando es posible, de organizaciones privadas de investigación agropecuaria con fines de lucro, para ser una fuente de datos confiables y de libre acceso sobre sistemas de investigación agropecuaria de países en desarrollo.

Para más información, comuníquese con:

Visite el sitio web de ASTI en español que cuenta con herramientas para realizar comparaciones, clasificaciones y análisis en profundidad de los indicadores claves de ASTI, entre países. Los usuarios pueden averiguar cuánto están invirtiendo los países de la región en I+D agropecuario.

Pin It on Pinterest

Share This