NCB 280, NCB 226, SEN 56, SCR 2, SCR 16, SMC 141, RCB 593, y BFS 67 son los nombres técnicos de las ocho líneas élite de fríjol identificadas como padres, para iniciar nuevos cruzamientos en el tema de mejoramiento con resistencia a sequía del Programa de Fríjol del CIAT. Así lo reporta el recientemente publicado artículo titulado Effective use of water and increased dry matter partitioned to grain contribute to yield of common bean improved for drought resistance.

Resultado de dos años de trabajo en equipo entre la Universidad Autónoma de Barcelona y el Programa de Fríjol del CIAT, con apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates, se trata sin duda de una buena noticia para seguir celebrando el Año Internacional de las Legumbres, donde el fríjol es uno de los cultivos protagonistas teniendo en cuenta que cerca de 400 millones de personas, principalmente en África y América Latina, lo consumen a diario.

Para el fríjol, el calor y la sequía están entre sus principales limitantes abióticas a la hora de producir granos apropiados en calidad y cantidad. La importancia de esta investigación radica en que, mediante un enfoque pionero, contribuye a responder al doble objetivo de identificar características morfo-fisiológicas específicas que ayudan en la selección de fríjol resistente a sequía en los programas de mejoramiento, así como a seleccionar genotipos con rasgos deseables que pueden servir como padres en programas de mejoramiento que están orientados a incrementar dicha resistencia.

Tras evaluar 36 líneas avanzadas de fríjol, y con base en resultados de diferentes parámetros relacionados con uso del agua, crecimiento y producción, los investigadores del CIAT clasificaron las líneas de fríjol resistentes a sequía en dos grupos: ahorradores y gastadores de agua. Esta es la primera vez que se clasifican las líneas de frijol resistentes a sequía de acuerdo con su comportamiento en el uso del agua, aplicando el concepto de “uso efectivo de agua”, entendido como el aumento de la capacidad para capturar agua por parte de la planta, para mantener sus procesos de crecimiento y desarrollo bajo condiciones de estrés.

Los resultados demuestran que la resistencia a sequía en fríjol común en el grupo de gastadores está relacionada con el uso efectivo del agua para producir biomasa, combinado con un aumento de la distribución de materia seca desde tallo y hojas a la formación de vainas y luego a la producción de granos, generando así numerosas vainas con buen número de granos. Los gastadores de agua son líneas de fríjol que se adaptarían muy bien a condiciones semiáridas, con sequías intermitentes y suelos que retienen humedad.

Por su parte, los ahorradores de agua son líneas de fríjol que presentan un mayor uso eficiente del agua, es decir, producen más granos con menos recurso hídrico, combinado con un moderado crecimiento y una mejor movilización de estas reservas de la planta a la formación de vainas y grano. Estas líneas ahorradoras y con alto uso eficiente del agua, serían recomendables para zonas áridas, donde predominan sequías terminales y suelos poco retenedores de humedad.

“Somos pioneros en clasificar las líneas de fríjol resistentes a sequía de acuerdo con su uso del agua y en recomendar genotipos que presentan una combinación de rasgos específicos. Dos factores que dan lugar a un potencial mejoramiento de variedades específicas y acordes con el tipo de sequía y condiciones agro-ambientales de las zonas productoras de fríjol”.

José A. Polanía

Investigador, CIAT

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