Abriendo el camino

 

Los agricultores necesitan información oportuna y confiable y la necesitan ahora, especialmente frente a la variabilidad climática y el caos que causa en sus cultivos y, por ende, en sus medios de vida.

Las condiciones climáticas pueden variar drásticamente de un año a otro. En este contexto, manejar una finca confiando en los patrones climáticos del año anterior sería sencillamente una receta para desastres. Sin embargo, es a menudo la realidad para muchos agricultores en Colombia.

En 2013, con el propósito de ayudar a los agricultores a estar mejor preparados para enfrentar nuevos patrones climáticos y a la agricultura colombiana a adaptarse mejor a la variabilidad climática, el CIAT, a través de su área de investigación en Análisis de Políticas (DAPA) empezó a trabajar en el desarrollo y aplicación de herramientas para pronósticos agroclimáticos. Entre 2013 y 2015, a través de un convenio con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), y con el apoyo del Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), y varias entidades a nivel nacional, como la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce), el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar (Cenicaña), la Asociación de Bananeros del Magdalena (Asbama) y el Instituto Colombiano de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), entre otros, el CIAT y sus socios desarrollaron pronósticos que posteriormente fueron entregados a agentes de extensión y agricultores por medio de una serie de tours agroclimáticos, llevados a cabo junto con organizaciones de productores, en especial con Fedearroz.

En Colombia, se registró un impacto significativo en 2014 cuando 170 productores de arroz colombianos evitaron pérdidas económicas estimadas en US$1.7 millones tras seguir las recomendaciones de Fedearroz, basadas en un pronóstico desarrollado por un equipo de científicos jóvenes del CIAT. Hacia 2015, el número de agricultores con acceso a pronósticos agroclimáticos había crecido de unos cientos a varios miles.

2016 y más allá: Proyecto de Servicios Climáticos para un Desarrollo Resiliente-Colombia

 

En 2016, investigadores del CIAT empezaron a trabajar en el proyecto Servicios Climáticos para un Desarrollo Resiliente-Colombia, financiado por USAID, en el marco de su programa Servicios Climáticos para un Desarrollo Resiliente (CSRD, por sus siglas en inglés) y, de nuevo, con apoyo de CCAFS.

El proyecto Servicios Climáticos para un Desarrollo Resiliente-Colombia se lleva a cabo en colaboración con cuatro socios: el IDEAM, Fedearroz, Fenalce y el Instituto para las Ciencias Climáticas y Atmosféricas (ICAS) de la Universidad de Leeds en el Reino Unido. El trabajo se enfoca en tres regiones productoras de arroz y tres regiones productoras de maíz en el país: Ibagué en Tolima, Lorica en Córdoba y Yopal en Casanare para arroz; y Espinal en Tolima, Cereté en Córdoba y La Unión en el Valle del Cauca para maíz.

El objetivo general es desarrollar un servicio confiable de información climática que permita el fácil acceso a información agroclimática oportuna y precisa. El proyecto trabaja en la evaluación y mejoramiento de métodos y herramientas de pronóstico, la automatización de los pronósticos, planes regionales de adaptación para el café y, por último, aunque no menos importante, una mejor comprensión de las necesidades de los agricultores y los técnicos y su capacidad para interpretar pronósticos agroclimáticos.

Con demostrado éxito en la agricultura, las actividades de CSRD están diseñadas para convertirse en un faro que otros sectores puedan seguir, no solamente en Colombia sino en toda América Latina y el Caribe.

Figura 1: Áreas objetivo del proyecto. USAID-CSRD Colombia se enfoca en cinco departamentos (representados en esta figura en verde claro) y desarrolla servicios agroclimáticos para arroz, maíz y café. Las áreas de trabajo para cada cultivo están representadas en diferentes colores como se puede apreciar por la leyenda adjunta.

Los fundamentos

 

Aprender y construir con base en experiencias anteriores es un aspecto fundamental del diseño del proyecto. Brindar un servicio regular y actualizado de información climática es, por lo tanto, supeditado a asegurar que el servicio sea (1) confiable y (2) accesible, y reforzado por los siguientes aspectos:

(1) Un enfoque centrado en el usuario en su núcleo que parta de estos principios:

  • Servicio orientado por la demanda. La retroalimentación del usuario apoya el proceso de diseño y asegura que la información sea comprensible y útil.
  • Cocreación de un vocabulario compartido junto con los usuarios. Esto incluye el seguimiento con indicadores climáticos y agroclimáticos clave que apoyan la toma de decisiones.
  • Retroalimentación: reunir retroalimentación con respecto a diferentes formas de visualizar y contextualizar la información climática.

(2) Áreas de crecimiento como las siguientes:

  • Un enfoque en co-cumplimiento para garantizar valor agregado y servicios relevantes.
  • Monitoreo y evaluación.
  • Nexos en todas las escalas, asegurando que las acciones en diferentes escalas entre diferentes actores sean tan coordinados como sea posible.

Aprender en lugar de reinventar la rueda: los pilares de un enfoque centrado en el usuario

Calidad: abordar y mejorar la calidad de la labor científica que se lleva a cabo.

Gente: Obtener la combinación adecuada de personas para los equipos que trabajan en el proyecto.

Actividades: ajustar la manera como se planean las actividades y se programan las reuniones para adaptarse a las necesidades del proyecto y de los socios.

Entrega: asegurar entrega oportuna.

Eficiencia: mejorar procesos y calidad para mejorar la eficiencia.

¿Y ahora hacia dónde?

 

Un resultado significativo ha sido el cambio en la conducta institucional en Colombia, y el reconocimiento de que la tecnología también puede tener sus límites. El éxito de tales iniciativas depende de asegurar que la tecnología entregue información agroclimática oportuna, confiable y accesible.

Ahora que AMTEC [el conjunto actual de recomendaciones agronómicas] está cercano a alcanzar sus límites en términos de ganancia en rendimientos, vemos dos caminos para aumentar más los rendimientos: pronósticos agroclimáticos y agricultura específica por sitio”

Patricia Guzmán

Jefe Técnica, FEDEARROZ

En Colombia, el CIAT desarrolló el trabajo que sirve de base para el trabajo científico que permitió el uso generalizado y sostenido de las recomendaciones específicas por sitio a la medida del clima. Científicos del CIAT demostraron que un 30–50% de la variabilidad de los rendimientos del arroz corresponde a tres o cuatro factores climáticos que pueden ser manejados con éxito empleando recomendaciones específicas por sitio. De igual manera, los científicos han demostrado también que la habilidad de pronóstico en Colombia, aunque variable, es suficientemente buena para desarrollar recomendaciones sobre qué, cuándo y si sembrar o no para las zonas predominantemente agrícolas de arroz y maíz.

Los datos y modelos, por lo tanto, han sido evaluados y validados por investigadores del CIAT, y a las organizaciones de agricultores se les ha provisto con una capacidad mejorada para la modelación y análisis de datos. Por ejemplo, Fedearroz y Fenalce actualmente han incorporado por completo servicios agroclimáticos en sus planes de negocio. Antes de 2013, estas dos organizaciones de productores tenían muy pocos conocimientos sobre cómo integrar eficazmente información climática altamente actualizada en sus prácticas agronómicas. Hoy por hoy, tanto Fedearroz como Fenalce tienen personal de tiempo completo que trabaja en pronósticos agroclimáticos y agricultura específica por sitio. Estos equipos están totalmente integrados con los equipos de tecnologías de la información, lo cual contribuye a asegurar la entrega de información agroclimática mensual a los agricultores. La formación de capacidades ha sido primordial para asegurar la sostenibilidad del proyecto.

El rol del CIAT en todo este proceso ha sido trabajar estrechamente con las organizaciones de productores con el fin de entender sus prioridades, y posteriormente brindar las piezas claves de información necesarias para abordar esas prioridades. Este enfoque, la co-producción y co-cumplimiento de todos los aspectos en la cadena de valor de la información, ha sido vital para el éxito del proyecto. Otro factor clave en esta iniciativa en general, en el caso de Colombia, ha sido el apoyo continuado no solamente del gobierno sino también de las organizaciones de productores locales.

“Una de las razones para la continuidad de este trabajo se debe a una cantidad significativa de esfuerzos que las organizaciones de productores han realizado para trabajar con el CIAT. Así, en el caso de Colombia, un fuerte compromiso por parte de las organizaciones de productores y del gobierno ha servido de impulso para desarrollar y mejorar los servicios de información climática”

Julián Ramírez-Villegas

Científico de impacto climático y colíder del proyecto, CIAT

El objetivo de largo plazo, más allá de la duración del proyecto, es que sus intervenciones puedan ser verdaderamente sostenibles y que el CIAT y sus socios puedan forjar un sistema robusto de conocimientos, con mejoras periódicas y en el cual se requiera muy poca o ninguna intervención, de manera que, en últimas, los agricultores estén mejor preparados para enfrentar la variabilidad climática.

*

En respuesta a los retos de la variabilidad climática, en junio de 2015, el Gobierno estadounidense puso en marcha un esfuerzo basado en alianzas público-privadas para mejorar la resiliencia de los países en desarrollo frente al clima, mejor conocido como Servicios Climáticos para un Desarrollo Resiliente (CSRD).

CSRD brinda servicios climáticos, incluida la producción, traducción, transferencia y uso de la información climática, a formuladores de políticas y tomadores de decisiones para fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales en todo el mundo. Emplea un enfoque centrado en el usuario, en el cual los usuarios no solamente saben cómo usar estas herramientas y servicios, sino que también saben cómo interpretar la información derivada de ellos.

Hasta ahora se han seleccionado tres subregiones en Suramérica, África oriental y el sur de Asia, con Colombia, Etiopía y Bangladesh designados como los países piloto. Una segunda fase se implementará en otras tres subregiones (la región del Sahel de África, sureste asiático y el Caribe) y partirá de las lecciones aprendidas y herramientas y servicios replicables (comunicado de prensa de USAID, junio 2015).

El Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) forma parte de esta iniciativa y, en su rol de socio, lidera el trabajo en Colombia, en donde colabora con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, las organizaciones nacionales de productores de arroz y maíz y el Instituto Colombiano de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). El CIAT, por tanto, apoya a CSRD a nivel global, regional y nacional.

Definitions

Pronósticos agroclimáticos

Los pronósticos combinan información agrícola y climática, empleando información climática para posteriormente brindar recomendaciones ajustadas para la agricultura. Por ejemplo, una recomendación de fechas de siembra de acuerdo a un pronóstico climático estacional.

Servicio de información climática

Un servicio de información climática se puede definir como una pieza de información que se brinda de manera periódica para abordar necesidades específicas dentro del sector agrícola. Requiere de dos actores clave: un usuario y un proveedor. El aspecto primordial de esto es que los usuarios deben poder tomar decisiones usando la información que se les ha entregado. Por ejemplo, los agricultores necesitan saber qué deberían sembrar y cuándo deberían sembrar. Un aspecto importante a considerar aquí es que un servicio climático no siempre tiene que estar asociado únicamente con la tecnología. Puede ser información empaquetada de una manera diferente.

Pin It on Pinterest

Share This