CHAMPIONS OF CIAT

Agricultura sostenible adaptada al clima para transformar medios de vida

Caroline Mwongera: “No puedes llevar la ciencia al campo sin primero comprender los contextos agropecuarios locales”

Caroline Mwongera creció en una finca dinámica en las laderas del monte Kenia, una zona de mediana altitud en donde la comunidad sembraba maíz, fríjol y frutas como banano, mango y aguacate. A pesar de las plácidas memorias, recuerda claramente a las comunidades de las altitudes más bajas, que eran semiáridas, cuando venían a pedir alimento a causa de la sequía. Estos sucesos despertarían su curiosidad de entender y abordar esta desigualdad, en la que una comunidad tenía abundancia de alimentos y la comunidad vecina a menudo enfrentaba el hambre.

Mientras Caroline cursaba sus estudios de secundaria, se dio cuenta que la ciencia y la tecnología podrían ayudar a las comunidades a estar lo mejor preparadas posible para adaptarse a los peligros del clima. Convencida de que era posible mitigar y adaptarse a estos retos, emprendió una carrera profesional como investigadora agrícola. Hace cinco años, Caroline se vinculó al equipo de investigación del CIAT en Análisis de Políticas como científica en Sistemas Agropecuarios y Cambio Climático. En su rol actual, emplea un diseño centrado en el ser humano, en donde cree que la solución a los problemas empieza con las personas para las cuales se están diseñando programas y termina con soluciones a la medida de sus necesidades.

Caroline se guía por las experiencias que ha ganado trabajando con comunidades en las laderas orientales del monte Kenia, una región semiárida rodeada de múltiples obstáculos para la agricultura sostenible, incluido el estrés climático, mientras trabajaba en el Instituto Internacional de Investigación de Cultivos para los Trópicos Semiáridos (ICRISAT).

Allí, ella comparaba variedades locales y mejoradas, así como las prácticas agrícolas autóctonas vs. las modernas. Esto le ayudó a apreciar cómo las variedades de semillas y las prácticas sostenibles adaptadas al clima ayudaban a las comunidades de pequeños agricultores a adaptarse a los retos climáticos. Por ejemplo, para sobrellevar la incertidumbre climática en regiones semiáridas, los agricultores practicaban la siembra en seco antes del inicio de la temporada de lluvias, lo cual brindaba la máxima cantidad de precipitación a los cultivos. Además, los agricultores habían identificado qué variedades sembrar en la temporada corta y la larga, para coincidir con la duración del período de crecimiento. Esta experiencia la convenció de que un enfoque en los sistemas en su conjunto que reconozca las complejas interacciones entre los componentes físicos, biológicos, económicos y sociales de las comunidades en donde trabajaba la ayudarían a aportar recomendaciones sostenibles.

“No puedes llevar la ciencia y la tecnología directamente al campo”, dice Caroline. “En su lugar, debes cocrear las soluciones con la comunidad”.

En su comunidad de investigación, aprendió los rasgos de las variedades de mijo y sorgo preferidos por los agricultores, que se basaban en su sabor, mercado, características agronómicas, nutricionales y de cocción. Entender estos incentivos locales le ayudó a Caroline a apreciar mejor por qué los miembros de la comunidad eran claves a la hora de contribuir para implementar estrategias que abordaran la productividad agrícola de frente al cambio climático.

Llevándolo a casa

Los estudios de doctorado de Caroline en Sistemas Integrados en Biología, Agronomía y Medio Ambiente se enfocaron en desarrollar una comprensión más profunda de cómo los pequeños agricultores sobrellevan la variabilidad climática aplicando un enfoque multidisciplinario.

“Esto me permitió profundizar mi perspectiva para construir mi especialidad en sistemas agrícolas, riesgo climático y seguridad alimentaria”, comenta.

Caroline trabaja de cerca con socios y colegas de investigación para promover el diseño de mejores programas para las comunidades. Está altamente comprometida con la identificación de oportunidades para la agricultura sostenible adaptada al clima (ASAC). Ella lidera y sirve de mentora de equipos para asegurar que tengan las habilidades y experiencia necesaria.                    

De manera interesante, Caroline no se ve a ella misma como una científica mujer sino como una científica que es una mujer. En consecuencia, ve la equidad de género no como un reto, sino como una oportunidad para los sistemas agrícolas sostenibles y el desarrollo.

“Creciendo como única hija con dos hermanos, siempre expresé mis inquietudes y fui escuchada. Todavía lo hago”, dice Caroline. Sin embargo, disfruta siendo una mujer en la investigación aplicada porque su don natural de la percepción le permite ver matices y ser más considerada y receptiva a los puntos de vista de otros al buscar soluciones prácticas para los retos agrícolas de los productores.

Caroline ha recorrido un largo camino para cumplir la meta que se fijó desde su infancia, pero no descansará hasta ver el impacto de su trabajo. Anhela escuchar que una familia agrícola no se ha acostado con hambre, o que pudieron enviar a sus hijos a la escuela y vivir una vida digna como resultado directo del trabajo que ella realiza. Su más grande satisfacción será ver que las soluciones desarrolladas en el CIAT den como resultado la transformación de medios de vida.

“No importa qué soluciones desarrollemos si no se traducen en la transformación de medios de vida”, concluye.         

Realizado por: Rosemary Nzuki.

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