La próxima revolución agroalimentaria empieza en Cali con el XVIII Simposio Trienal de la Sociedad Internacional de Cultivos de Raíces Tropicales (ISTRC), que se realizará del 22 al 25 de octubre en la sede del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) teniendo como lema y pregunta orientadora: cuándo, dónde y cómo los cultivos de raíces y tubérculos tropicales liderarán la próxima revolución agroalimentaria.

Reconociendo que las raíces y los tubérculos tropicales, es decir, yuca, papa, camote, ñame y aráceas, constituyen el tercer grupo de cultivos alimenticios más importante en el mundo con 800 millones de toneladas métricas (TM), después de la caña de azúcar (1,875 millones TM) y el maíz (974 millones MT), cerca de 200 participantes trabajarán durante cuatro días en el marco de este simposio, para conocer en qué van las investigaciones en estos cultivos, identificar oportunidades para nuevas investigaciones, proponer estrategias para fortalecer alianzas público-privadas y plantear intervenciones en el campo de la formulación de políticas favorables.

Este encuentro de talla internacional es resultado de la estrecha colaboración entre dos aliados que han trabajado en equipo por cinco décadas: La Sociedad Internacional de Cultivos de Raíces Tropicales (ISTRC) y el CIAT. La primera, comprometida con la investigación para el desarrollo en cultivos de raíces tropicales, para incrementar y garantizar sus contribuciones a temas claves de cara a la agenda 2030 y al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: seguridad alimentaria, desarrollo sostenible, crecimiento económico y reducción de la pobreza.

El segundo, presente en Colombia desde 1967, tiene en la yuca uno de los principales cultivos básicos en los que investiga, para desarrollar variedades que cuenten con mayor rendimiento, mejor calidad de almidón, mejor calidad nutricional, resistente a plagas y enfermedades. El CIAT también alberga e investiga la colección de yuca que incluye 6.592 accesiones de 28 países, representadas en 5.709 clones de (Manihot esculenta) y 883 genotipos de especies silvestres conservadas mediante técnicas in vitro. El Centro también contribuye al Programa de Investigación de CGIAR en Raíces, tubérculos y banana, cuyo director Graham Thiele estará presente en el simposio.

Accesiones de 28 países

Clones de Manihot esculenta

Genotipos de especies silvestres

Las raíces y los tubérculos tropicales se cultivan en 104 países, incluido Colombia donde en 2017 se cosecharon 244.172 hectáreas que produjeron 2’647.378 toneladas, en los que se presentan retos y oportunidades en temas estratégicos de su cadena de valor. Entre ellos, el desarrollo y acceso de mejores semillas con mayor contenido nutricional que sean del agrado de sus consumidores, la adopción de nuevas variedades, mejores prácticas en el manejo de plagas y enfermedades, poscosecha y comercialización, al igual que en materia de manejo de suelos, mecanización y cosecha, en un escenario en el que cada vez son más tangibles los efectos del cambio climático.

Un reto de este calibre se convierte en la oportunidad perfecta para contar con la presencia y la experiencia de Jan Low, investigadora principal del Centro Internacional de la Papa (CIP), que en 2016 recibió junto a otros tres científicos, el Premio Mundial de la Alimentación por su trabajo en el desarrollo y difusión de micronutrientes y bio-enriquecimiento vitamínico del camote de pulpa anaranjada.

Ella, en equipo con científicos provenientes de centros de investigación como el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA) con sede en Nigeria, la Universidad de Greenwich, ubicada en el Reino Unido, y el Centro de cooperación internacional en investigación agronómica para el desarrollo (CIRAD) de Francia, entre otros, buscarán contribuir a resolver preguntas difíciles como: ¿es la biofortificación la respuesta a la malnutrición? ¿Cómo pueden mejorarse la nutrición y la salud mediante la biofortificación de raíces y tubérculos?  ¿Cómo fomentar una agenda de investigación e innovación orientada por la demanda? ¿Cómo contribuir a que los beneficios efectivamente lleguen a todos los eslabones de la cadena de valor?.

La mira está entonces puesta en que al final de estos cuatro días de intenso trabajo, los participantes no solo salgan actualizados acerca de los avances científicos, innovaciones y tecnologías de última generación, sino que hayan contribuido con la identificación de nuevas áreas de inversión en investigación, desarrollo y cadenas de valor, así como en lo relacionado con el fortalecimiento de capacidades y la formulación de políticas que lleven a beneficiar a más y más pequeños productores.

El simposio finalizará reconociendo la importancia y trascendencia de los aportes científicos, a través de la entrega del Galardón a la Trayectoria, dado a quienes han dedicado su carrera a la investigación en raíces y tubérculos, y del Premio Pat Coursey a la investigación en batata, otorgado a quien presente la mejor publicación o póster científico en el marco de este simposio, recordando así el espíritu pionero de Pat Coursey, investigador británico nacido en 1929 y quien fue de los primeros en reconocer la necesidad y relevancia de trabajar en batata, elevando así el perfil de este cultivo en el mundo.

Para más información contactar a: Oriana Muriel (o.muriel@cgiar.org)

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