La validación de alternativas de producción sostenible como estrategia para reducir la deforestación en el Caquetá, sumado a la información generada en torno a la sostenibilidad de los sistemas, sirvió como como plataforma piloto para simular la aplicación y la aceptación de un nuevo incentivo financiero agroambiental, como parte del programa Visión Amazonía, liderado por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) de Colombia.

Perú y Colombia, que albergan el 23% de la selva amazónica, son conscientes de la importancia de esta región como proveedora de servicios ecosistémicos a nivel local, nacional y global. Conservar y aprovechar sosteniblemente los beneficios que provee este ecosistema requiere el diseño de alternativas sostenibles de uso y manejo de la tierra, para reducir la presión sobre los bosques y servir como estrategia para la adaptación y mitigación al cambio climático.

Durante los últimos cuatro años, el objetivo del proyecto “Paisajes Sostenibles para la Amazonia” (SAL), liderado por el CIAT con el apoyo del programa Water, Land and Ecosystems (WLE), ha sido el brindar a los agricultores estrategias de producción sostenible que le permitan elevar su capacidad para mitigar y adaptarse al cambio climático mejorando al mismo tiempo los servicios ambientales y beneficios socioeconómicos. Estas alternativas de producción sostenible fueron codiseñadas e implementadas conjuntamente con una red de 42 agricultores en 262 hectáreas en Colombia y Perú. A manera de “canje” ecológico los productores se comprometieron con la conservación, protección y restauración de bosques y fuentes hídricas en sus fincas.

La validación de estas alternativas de producción sostenible como estrategia para reducir la deforestación en el Caquetá, sumado a la información generada en torno a la sostenibilidad de los sistemas, permitió que la red de fincas beneficiarias del proyecto SAL, fuera seleccionada por FINAGRO (Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario) como plataforma piloto para simular la aplicación y la aceptación de un nuevo incentivo financiero agroambiental, como parte del programa Visión Amazonía, liderado por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) de Colombia. Este incentivo, denominado Instrumento para la Transformación Productiva Sostenible (ITPS) está diseñado para pequeños propietarios para promover la conservación de los bosques remanentes y la restauración de áreas deforestadas mientras se concentran las actividades de cría de ganado en áreas menos frágiles y más productivas.

El incentivo financiero agroambiental incluye beneficios tales como una tasa de interés baja (56% menos que el crédito ordinario), acceso al Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) y flexibilidad de pago, incluido un incentivo para la liberación de áreas de pastos para restauración, por hasta el 25% del valor del crédito. Después del ejercicio de simulación con los agricultores, FINAGRO seleccionó una primera cohorte de beneficiarios donde están participando en este primer piloto 14 productores del Proyecto SAL.

Ya que el acceso a la asistencia técnica es uno de los cuellos de botella para la implementación de sistemas silvopastolies, los protocolos desarrollados por el Proyecto SAL para el codieseño e implementación de silvopastorales en el Caquetá, fueron compartidos con FINAGRO como un insumo para diseñar los planes de manejo y asistencia técnica para los nuevos agricultores que se beneficiarán de este incentivo.

Con esta iniciativa se busca apalancar una estrategia a nivel nacional de reconversión gradual de pasturas de baja productividad ganadera en áreas de alto valor ecosistémico, hacia paisajes forestales sostenibles con sistemas productivos eficientes.

“El pilotaje del ITPS con pequeños productores focalizados en los departamentos de Caquetá y Guaviare, es un primer paso para, a futuro, adaptarlo a medianos y grandes productores y así generar una escalabilidad en todo el territorio colombiano a través de una Política Nacional de Ganadería Sostenible. La experiencia de trabajo con nuestro aliado, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) fue altamente gratificante, contando con una total disposición a nivel técnico y profesional, además de la posibilidad de verificar las condiciones reales de la zona con los productores beneficiarios del Proyecto SAL, que nos permitió tener un mayor alcance en el pilotaje del instrumento”.

Laura Patricia Diaz Tovar

Analista Senior - Dirección de Gremios y Organizaciones, FINAGRO

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