Foto: S.Rankin/CIAT

Desde el sábado 13 de julio el Concejo Municipal de Cali está decidiendo si abre o cierra la puerta a la propuesta de Política Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional construida con el apoyo de la Plataforma de Diálogo Académico sobre Seguridad Alimentaria y Nutricional que el CIAT impulsa desde el 2016.

¡La alimentación es un asunto de todos!, pero sin una política pública que convierta la alimentación en un tema prioritario para la ciudad, los problemas serios que estamos enfrentando en torno a la alimentación (sobrepeso, desnutrición, desperdicios, cambio climático, agotamiento de recursos naturales), difícilmente se podrán resolver.

Gracias a un proceso de construcción participativa a través de las Mesas de Seguridad Alimentaria en las que participan todos los actores interesados en el sistema alimentario de la ciudad; y con el apoyo del CIAT, el programa de investigación en Agua, Tierra y Ecosistemas (WLE) del CGIAR, el Programa Mundial de Alimentos, la Universidad del Valle, la Universidad Autónoma, la Universidad Nacional y diferentes ONG presentes en Cali, la propuesta de política pública llegó al Concejo Municipal a través del Acuerdo de Proyecto # 105 que desde el sábado 13 de julio está siendo debatido.

La política tiene como objetivo principal garantizar las condiciones de disponibilidad, acceso, consumo, calidad y utilización biológica de los alimentos por parte de la población del municipio; en especial, de las comunidades con vulneración del derecho a la alimentación. Por lo tanto, propone seis líneas de acción:

Hoy, muchas personas no están comiendo lo suficiente, otras están comiendo demasiado cuando “saben” que no deberían, y la mayoría no están comiendo las cosas “correctas” de todos modos. Además, lo que estamos comiendo, cómo se produce y qué se pierde o se desecha, contribuye al cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, la contaminación del aire y del agua y una serie de otros problemas ambientales.

Anna Whitton

Estudiante de Maestría en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria, Universidad Nacional de Irlanda (NUI) Galway

Esta propuesta también está alineada con la Política de Seguridad Alimentaria Nacional y con marcos internacionales como el Pacto de Milán, un tratado voluntario que firman las ciudades que se comprometen a trabajar en el desarrollo de sistemas alimentarios sostenibles.

Durante el espacio de Participación ciudadana que el Concejo habilitó el pasado viernes, diversos representantes de distintas organizaciones de la ciudad hicieron énfasis en la importancia de incluir la alimentación como un eje transversal del plan de desarrollo municipal, entendiéndola como una oportunidad para generar desarrollo social y económico.

Aprobar esta política pública será como habilitar una gran autopista por medio de la cual se podrán abordar y movilizar distintos vehículos (proyectos, planes, acciones, iniciativas, discusiones) relacionados con el sistema alimentario de la ciudad durante los próximos 10 años. De manera que establecerá un marco legal, de acción y de articulación para las iniciativas que se desarrollen en la ciudad.

Las ciudades requieren una política pública multisectorial e inclusiva si queremos cambiar nuestros sistemas alimentarios y alcanzar los objetivos de sostenibilidad.  Grandes ciudades del país, como Bogotá o Medellín ya tienen su política pública de seguridad alimentaria y Cali merece y necesita pensar la situación alimentaria de todos sus habitantes desde una perspectiva de sistema y con orientación hacia la sostenibilidad. Esperamos que la puerta sea abierta y la autopista quede habilitada.

El equipo detrás de este post: 

Sara Rankin

Sara Rankin

Asistente de investigación del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles

S.Rankin@cgiar.org

Erika Eliana Mosquera

Erika Eliana Mosquera

Analista de comunicaciones del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles

e.e.mosquera@cgiar.org

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