En el Día Internacional de la Mujer 2020, la Alianza de Bioversity International y el CIAT, y toda la comunidad CGIAR, se unen a la campaña Generación Igualdad de ONU Mujeres. Nuestros líderes y científicos explican por qué la igualdad de género está a la vanguardia de nuestra investigación.

Nuestros sistemas alimentarios enfrentan retos sin precedentes, desde un clima cada vez más errático hasta la pérdida grave de la biodiversidad. Para alimentar una población de más de 9.600 millones de personas en 2050, el sector agrícola debe transformarse y ser más incluyente, eficiente y sostenible.

Para lograrlo, es imperativo abordar las desigualdades. Es necesaria la participación por igual de mujeres y hombres para satisfacer la creciente demanda de alimentos más nutritivos, al tiempo que sostenemos nuestro medio ambiente y enfrentamos el cambio climático.

En las áreas rurales, las mujeres están en el centro de la producción alimentaria y la conservación y uso de la diversidad vegetal. Las pequeñas agricultoras están involucradas en todo el ciclo de los cultivos: selección de semillas, siembra, cosecha, procesamiento y almacenamiento de semillas para la próxima temporada.

Dentro del hogar rural, las mujeres a menudo determinan qué recursos vegetales conservar y usar, qué variedades de cultivos sembrar y qué productos alimenticios mantener para consumo o para venta en los mercados locales. A pesar de esta enorme contribución, estas mujeres con frecuencia cuentan con acceso y control limitados sobre los bienes y recursos productivos. Tienden además a tener un bajo poder de decisión dentro del hogar y no ven los frutos de su trabajo. Son los hombres quienes generalmente controlan los ingresos derivados de la producción agrícola.

La igualdad de género y la inclusión social son un enfoque transversal de todas nuestras áreas de trabajo en la Alianza.

 

Tuyen Hyunh

Tuyen Hyunh

Asociada de Investigación

En uno de mis proyectos de investigación para mejorar la nutrición infantil, descubrí que casi en su mayoría las personas con niños bajo su cuidado y que participaban en nuestras capacitaciones eran mujeres. Esto me llevó a reflexionar sobre la razón por la cual el rol de su cuidado recae principalmente en las mujeres, así como las barreras que mantienen a las mujeres rurales en casa y fuera de la escuela. Ciertamente, existe una necesidad de empoderamiento de la mujer en la agricultura, especialmente en el campo de la investigación y el trabajo sobre nutrición.

Andy Jarvis

Andy Jarvis

Director General Asociado para Investigación, Estrategia e Innovación

Visitar el campo siempre es una experiencia inspiradora, pero todavía recuerdo el cuarto, las caras y los sonidos en una zona rural en las afueras de Ludhiana en India, cuando una asociación de agricultoras habló acerca de cómo los teléfonos celulares les están brindando nuevas oportunidades. Una tras otra, las mujeres hablaron de cómo el poder acceder a servicios de información agrícola en sus teléfonos celulares les dio un acceso más equitativo a la información, permitiéndoles tomar parte en la toma de decisiones dentro de sus hogares. Eran de todas las edades y distintos trasfondos, pero todas con la misma historia: antes eran sus esposos los que asistían a las reuniones y ganaban acceso a la información sobre prácticas y tecnologías agrícolas, pero ahora ellas tenían igual acceso y podían influir en las decisiones. Es más, los datos de investigación que estábamos colectando sugirieron que eran las mujeres las que tenían mayor probabilidad que los hombres de actuar sobre la información recibida a través de estos servicios y adoptar prácticas sostenibles adaptadas al clima. Sin duda una de las mejores situaciones gana-gana que pudiera haber.

Ana María Loboguerrero

Ana María Loboguerrero

Directora de Acción frente al Clima

En 2017, la Junta Directiva del CIAT visitó varios sitios de investigación participativa en donde las comunidades conducen la agenda en la implementación y prueba de prácticas y tecnologías sostenibles adaptadas al clima. Empezamos visitando la finca de doña Waldina.

Doña Waldina es esta mujer sorprendente, energética, influyente, que ha implementado riego por goteo y cosecha de agua para su huerta casera de verduras. Además de generar fertilizante orgánico produciendo compostaje de residuos de su finca, también ha instalado un panel solar en el techo de su casa. ¡Es realmente una finca sostenible adaptada al clima! Nos habló de cómo está reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y cómo su finca enfrenta el reto climático, dando números y cifras exactas.

Creo que fue la explicación más clara y directa que yo haya escuchado sobre cómo la agricultura sostenible adaptada al clima enfrenta el reto del clima. En ese momento, me di cuenta que, si hubiera millones de agricultoras verdaderamente conscientes de las prácticas sostenibles adaptadas al clima en todo el mundo como doña Waldina, ciertamente seríamos mejores haciendo frente al reto climático.

Paula Beatrice Macandog

Paula Beatrice Macandog

Asociada Senior de Investigación

Las mujeres pueden tener muchos roles importantes: hijas, madres, compañeras, educadoras, empresarias y, por supuesto, agricultoras. La agricultura a menudo requiere la misma participación tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, se espera que las mujeres dediquen una parte considerable de su tiempo a las labores domésticas además de los retos físicos relacionados con el trabajo en el campo. Este escenario exige con vehemencia iguales oportunidades en el sector agrícola.

Al promover el rol de las mujeres como tomadoras de decisiones, no solamente en el hogar sino también en la comunidad, resaltamos su valiosa contribución a la nutrición, la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola.

Suzanne Ngo-Eyok

Suzanne Ngo-Eyok

Directora Regional para África

Existen muchas iniciativas emocionantes que se enfocan en la restauración de tierras degradadas en Burkina Faso. Pero estas a menudo implican trabajar con los propietarios de las tierras, que rara vez son mujeres. Esto significa que, aunque las mujeres cultivan con sus esposos o familias, sus propias prioridades, saberes e innovaciones pocas veces son reconocidas.

Para dar un giro a esta situación, una ONG – Asociación Tiipaalga – empezó a trabajar con grupos de mujeres y específicamente con viudas, a quienes han apoyado en la adquisición y restauración de tierras para su colectivo. Esto ha transformado la vida de las mujeres, así como las tierras degradadas que se les habían entregado. Ahora estas tierras están recuperando su fertilidad y brindan una diversidad de productos que alimentan a las mujeres y a sus familias.

A pesar de todas las adversidades, estas viudas – que son las más desfavorecidas en términos de tiempo y recursos – están transformando sus comunidades. ¡Solo imagínense el poder de transformación para las comunidades y el planeta si las mujeres rurales tuvieran los mismos recursos que los hombres!

Marcela Quintero

Marcela Quintero

Directora de Paisajes Multifuncionales

Lo importante en términos de género y en un ambiente profesional como el de la Alianza es que las mujeres y los hombres sean reconocidos y tengan oportunidades por sus capacidades y sus logros. Creo que en la Alianza vamos por el camino correcto por que las mujeres se posicionan por sus capacidades y sus logros y no por satisfacer una cuota de mujeres en cargos profesionales.

Juan Lucas Restrepo

Juan Lucas Restrepo

Director General

Cuando fui Viceministro de Agricultura en Colombia de 2002 a 2004, a menudo nos reuníamos con organizaciones de productores, ONG locales, grupos indígenas y organizaciones de la sociedad civil para escuchar sus ideas y entender sus problemáticas relacionadas con nuestras políticas agrícolas.

Los líderes que representaban a estas organizaciones eran siempre hombres, pero algo empezó a cambiar lentamente. Las mujeres se organizaron en grupos y empezaron a participar en nuestras reuniones. Su participación fue una bocanada de aire fresco – las mujeres estaban desafiando el statu quo y exigiendo que se tuviera en cuenta el género en las políticas agrícolas. Sin embargo, inicialmente no fue un son fácil de escuchar. Tuvimos que cambiar nuestra manera de pensar para incluir consideraciones de género en nuestros programas, desde uso de la tierra hasta adjudicación de subsidios. Pero cuando dimos ese paso, el desempeño en general de los programas mejoró considerablemente.

Actualmente, en Colombia, las mujeres cuentan con unos puntos claros de entrada en las políticas y programas agrícolas, que ahora están diseñados desde el comienzo con un lente sensible al género.

Marcela Santaella

Marcela Santaella

Gerente de Operaciones del Banco de Germoplasma

En mi trabajo cada vez me encuentro con más relatos sobre comunidades donde son las mujeres las que reconocen la importancia de la diversidad y de las variedades. Son ellas las que les dan categorías y las nombran. Además, deciden qué se siembra y por qué; mientras que los hombres trabajan en el campo, bajo el sol, y son los que viajan días y días hasta llegar a los maizales.

Apoyen y sigan esta campaña en sus redes sociales usando #DiaDeLaMujer y #GeneraciónIgualdad

Lea el blog en inglés aquí:

Pin It on Pinterest

Share This