Foto: © Harry / CIAT 

Quizás en nuestros experimentos del pasado haya respuestas para nuestras preguntas de hoy y los problemas del futuro… Cómo podríamos saberlo…

Un laboratorio secreto en Centroamérica es como a veces veo a Alianzas de Aprendizaje… Me recuerda El Laboratorio de Dexter, una serie (conocida en inglés como Dexter’s Laboratory) que nació en el 95, y en la que un niño genio tenía el más increíble laboratorio escondido bajo su habitación… Y me pregunto si en nuestros experimentos del pasado hay respuestas para nuestras preguntas de hoy y los problemas del futuro… Cómo podríamos saberlo…

Desde el 2003, cuando se formó la primera Alianza de Aprendizaje en el marco de un proyecto financiado por el IDRC, (El CIAT, padre de esta iniciativa, y los socios de entonces, entre ellos Catholic Relief Services – CRS) tuvimos la oportunidad de experimentar con distintas herramientas que buscaban impulsar el desarrollo rural de una manera sistemática y lo más integral posible. En cada Ciclo, elegíamos una metodología que respondiera a las preguntas comunes más sensibles para las organizaciones participantes, y cada una la aplicaba en su contexto, dentro de sus propios proyectos ya en curso. De esa manera se fueron tejiendo lazos que cobraron mucho valor en términos de aprendizaje. Veíamos cómo avanzábamos en conjunto y por organización.

Muchos de estos ciclos giraron en torno a las apuestas metodológicas del CIAT ─en ese entonces representado por una unidad llamada Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural, más conocido internamente como Agroempresas─. Nuestras metodologías resultaron novedosas y muy atractivas para los socios de la Alianza, porque parecían responder a los mayores problemas identificados en la región. Agroempresas tenía una orientación territorial participativa, conocida coloquialmente como la OT-DER (Orientación Territorial para el Desarrollo Empresarial Rural), desde la cual se veían los problemas de mercado en el marco de todo el sistema territorial, constituido por distintos grupos de interés, distintos tipos de recursos y de medios de vida, con necesidades de planificación conjunta a partir de oportunidades de mercado reales y beneficiosas para los diferentes actores de las cadenas productivas priorizadas.

Para cada una de estas etapas teníamos una propuesta metodológica, y estas propuestas se convirtieron en los prototipos a aplicar/probar/ajustar/adaptar en varios ciclos de aprendizaje, en los que participaron CARE Guatemala, CARE Nicaragua, Cáritas San Marcos, el CIAT, CRS El Salvador, CRS Nicaragua, la Empresa de Servicios Agropecuarios de Nicaragua, la Escuela Nacional de Agricultura de El Salvador, FUNICA, Mercy Corps, Oxfam GB, Save the Children y SNV Honduras, entre muchas otras organizaciones.

Con los años, estas relaciones de aprendizaje dieron muchos frutos; y muchos de ellos quedaron consolidados en productos tangibles, gracias, en parte, a un principio fundamental de Alianzas: la documentación de sus procesos de aprendizaje. Así por ejemplo, CRS produjo versiones mejoradas de las guías inicialmente publicadas por el CIAT; el CATIE lideró varios ciclos de aprendizaje en torno a Empresas Asociativas Rurales (a partir de los cuales se generaron 5 guías metodológicas; algunas de ellas basadas también en nuestras metodologías); se logró el financiamiento de un proyecto regional en gestión del conocimiento para el desarrollo de cadenas de valor sostenibles (2.0) (que dio lugar a una guía); y Perú conformó su propia alianza, con su propia dinámica de funcionamiento.

¿Cuántas personas han sido beneficiadas en todos estos años por Alianzas? Francamente, no lo sabemos, y es difícil obtener un dato exacto ahora, porque una de nuestras estrategias fue trabajar con organizaciones internacionales que tuvieran incidencia en cada territorio sobre otras organizaciones locales, que a su vez tenían incidencia sobre múltiples actores (así lográbamos mayor alcance), pero no fuimos juiciosos en medir y documentar el impacto. Sin embargo, solo para hacernos una idea: en un solo ciclo de aprendizaje (en 2012), una sola organización (CRS) benefició a más de 7000 familias pobres del área rural de Nicaragua a través del proyecto “Alianza para la Creación de Oportunidades de Desarrollo Rural a través de Relaciones Agroempresariales” (ACORDAR, por sus siglas en inglés). Y si bien ACORDAR no era el común denominador en los proyectos que participaban en la Alianza, lo menciono a propósito, dado el punto al que quiero llegar.

Un secreto bien guardado

La relación que hemos tenido con CRS desde el 2003 es una de las que más ha dado frutos. Quizás por la coincidencia entre las visiones de sus líderes, quizás por la empatía que hubo entre integrantes de ambas organizaciones, quizás porque coincidieron los intereses en el momento preciso y en el lugar preciso… quizás por todas esas razones juntas… pero desde que inició Alianzas, CRS fue una de las organizaciones más interesadas en las metodologías que habíamos desarrollado y de manera decidida comenzó a entrenarse en su uso para implementarlas y adaptarlas.

Como consecuencia, en el 2007, cuando surgió el proyecto ACORDAR, que cobijaba a un tercio de las municipalidades de Nicaragua, y en el que CRS era el líder del consorcio ejecutor[1], el CIAT asesoró conceptual y metodológicamente a los socios del proyecto en el diseño y la implementación de estrategias para avanzar hacia la competitividad de las cadenas productivas seleccionadas (café, frijol, y raíces y tubérculos), que, dicho sea de paso, se querían llevar a cadenas de valor[2].

Tal diseño de estrategias para la competitividad fue participativo e involucró actores tanto de la parte funcional de cada cadena (producción, poscosecha y mercadeo) como de las organizaciones empresariales, los servicios de apoyo, y espacios de negociación, concertación y acción colectiva, como las Comisiones Técnicas y las Comisiones de Gobernanza. Las primeras fueron equipos gerenciales –uno por cada cadena– conformados por técnicos de las organizaciones socias del consorcio ejecutor, que estuvieron encargadas de impulsar las acciones y articular los esfuerzos de los distintos actores involucrados en el proceso. Las segundas comisiones fueron grupos representativos de las cadenas, encargados de promover y gestionar las demandas más estratégicas de cada una de ellas ante instancias públicas y privadas, a nivel nacional e internacional.

Pero había otro aporte que se esperaba del CIAT y que, si bien se pensó como parte de la asesoría en torno al tema de cadenas de valor, terminó tomando una dimensión que al menos yo no esperaba. Esa contribución era desarrollar procesos de reflexión y sistematización encaminados a ordenar la enorme cantidad de información que se estaba generando (no solo desde el monitoreo y la evaluación, sino desde la misma aplicación y uso de metodologías y estrategias) para recuperar las lecciones aprendidas, de manera que tanto los equipos técnicos como los métodos utilizados pudieran continuar madurando en el futuro.

Para el caso de ACORDAR, este apoyo en sistematización, o documentación reflexiva (como prefiero llamarle), dio como resultado en la primera fase del proyecto un compendio con 3 recuentos sobre las estrategias implementadas en cada cadena para avanzar hacia su competitividad y 5 historias de cambio que muestran evidencias de los impactos logrados, un video que recoge los principales resultados de estos 8 productos, y 10 casos de innovación. Mientras que la fase final de ACORDAR dejó 13 recuentos (5 sobre cadenas de valor: Cacao, Café, Frijol, Hortalizas y Malanga; 1 sobre el componente de Desarrollo Empresarial, 2 sobre Municipalismo, 4 sobre Género y 1 documento introductorio a la serie).

Estos resultados abrieron la puerta para un nuevo apoyo en sistematización dentro del siguiente proyecto que lideró CRS en Nicaragua: Progresa; en cuyo caso se produjeron 10 recuentos sobre las principales apuestas temáticas del mismo (Cadena de Ganado Doble Propósito, Alimentación de Ganado, Cadena de hortalizas y frutas, Producción Protegida en Hortalizas, Producción y Exportación de Ejote Francés, Cadena de Frijol, Certificación de BPA y BPP, Agua para la Producción, Mujeres que Implementan Negocios con Enfoque de Cadenas de Valor, y Graduación de Cooperativas) y 1 documento introductorio a la serie.

Sin embargo, todos estos productos permanecían guardados en “el laboratorio de Dexter” hasta hoy. Por primera vez los publicamos, junto con nuestra experiencia de aprendizaje con estos procesos de sistematización. Quizás en nuestros experimentos del pasado haya respuestas para nuestras preguntas de hoy y los problemas del futuro… ¿Cómo podríamos saberlo?…

[1] ACORDAR fue financiado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) y ejecutado por un consorcio principal liderado por CRS, del que formaron parte socios como Lutheran World Relief (LWR), TechnoServe (TNS), Aldea Global, Latin American Financial Services (LAFISE), el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y otros socios locales en la zona de implementación.

[2] A pesar de que el término cadena productiva describe una serie de eslabones enlazados entre sí, una verdadera articulación entre las personas y organizaciones de estos eslabones no es algo que se da de manera natural, sino por lo que hay que trabajar de manera consiente para aumentar los niveles de confianza y colaboración que sustentan las relaciones entre los actores. Esto es lo que busca una cadena de valor.

El equipo del CIAT que estuvo detrás de esta historia:

Mark Lundy

Mark Lundy

Líder del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles

m.lundy@cgiar.org

Fue investigador del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural hasta el 2008 y líder del proyecto de Alianzas de Aprendizaje financiado por IDRC. Líder del equipo Vinculando Productores con Mercados hasta el 2018.

Erika Eliana Mosquera

Erika Eliana Mosquera

Analista de comunicaciones del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles

e.e.mosquera@cgiar.org

Investigadora visitante en el 2003. Asistente de comunicación del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural desde el 2004 hasta el 2008. Analista de comunicaciones del equipo Vinculando Productores con Mercados desde el 2012 hasta el 2018, y facilitadora de diversos procesos de documentación reflexiva de Alianzas de Aprendizaje.

Paola Andrea Victoria

Paola Andrea Victoria

Consultora internacional

paolavictoriam@gmail.com

Investigadora visitante en CIAT entre el 2004 y el 2005, Facilitadora de comunicación y conocimiento de la Alianza de Aprendizaje entre 2006 y 2008, y gerente de conocimiento del 2010 al 2011. Oficial técnica junior de la Organización Internacional del Trabajo entre 2013 y 2014. Funcionaria de enlace en Suiza para la Oficina del Representante Especial de las Naciones Unidas para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, entre 2015 y 2017. Consultora internacional para el análisis en profundidad de seis países sobre políticas de seguridad alimentaria y nutrición desde 2018, para el Movimiento Scaling Up Nutrition (SUN).

 

Carlos Felipe Ostertag

Carlos Felipe Ostertag

Director CODER

Cofundador del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural en CIAT y director para la Región Andina hasta el 2008.

Jhon Jairo Hurtado

Jhon Jairo Hurtado

Asociado de investigación del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles

j.hurtado@cgiar.org

Fue investigador del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural hasta el 2008. Asociado de investigación del equipo Vinculando Productores con Mercados hasta el 2018 y facilitador de diversos Ciclos de aprendizaje de Alianzas en torno a cadenas de valor y negocios inclusivos.

María Verónica Gottret

María Verónica Gottret

Asesora Técnica Principal para la Investigación de Medios de Vida Agrícolas y Asesora Técnica Regional para la Gestión del Conocimiento y el Aprendizaje en CRS desde el 2012

maria.gottret@crs.org

Economista en CIAT desde 1991 hasta el 2006. Especialista en Cadenas de Valor en el CATIE desde el 2006 hasta el 2012, coordinadora de Alianzas de Aprendizaje en Centroamérica y líder del proyecto regional de Alianzas en Cadenas de Valor 2.0.

Rupert Best

Rupert Best

Consultor

rupert.Best@crs.org

Fue gerente del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural en CIAT desde 1996 hasta el 2004; y líder del equipo de la Iniciativa para Desarrollar Evidencia y Defender Soluciones en CRS desde el 2013 hasta el 2015.

Shaun Ferris

Shaun Ferris

Director de Agricultura y Medios de Vida en CRS desde 2013

shaun.Ferris@crs.org

Fue Gerente del Proyecto de Desarrollo Empresarial Rural en CIAT desde el 2004 hasta el 2008; y Asesor Técnico Sénior de Agricultura y Medio Ambiente en CRS desde el 2007 hasta el 2013.

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