La pobreza de los pequeños productores de África subsahariana a menudo está relacionada con suelos arenosos, que retienen poca agua y poseen bajo contenido de nutrientes. Es posible que una nueva tecnología pueda enriquecer los suelos y a los agricultores sin hacer inversiones masivas en riego y fertilizante.

Muchos agricultores en todo el territorio de África subsahariana tratan de hacer brotar cultivos en suelos arenosos que no son precisamente ideales para retener agua y nutrientes. Sus cosechas son previsiblemente malas. Un enfoque tradicional los haría aplicar más fertilizante y utilizar riego, pero ambas opciones requieren acceso a recursos e infraestructura que muchos de ellos no poseen. Una tecnología relativamente nueva, modelada para ocho países africanos y actualmente bajo prueba en Zimbabue, presenta posibilidades de mejorar sustancialmente las cosechas, mediante una mayor retención de agua y acumulación de materia orgánica para hacer que los suelos sean más fértiles.

Dicha tecnología consiste en instalar unas tiras largas de membranas de polietileno en forma de U, debajo y cerca de la zona radicular de los cultivos. Conocida como tecnología de retención de agua subsuperficial (SWRT, sus siglas en inglés), en su mayoría, estas membranas han sido utilizadas en otras regiones del mundo. Ahora, por primera vez, se ha efectuado un modelo de su impacto en África. Los resultados proyectados muestran que SWRT podría aumentar los rendimientos de maíz en los ocho países africanos del estudio aproximadamente un 50 % y capturar unas 15 millones de toneladas de carbono en 20 años.

“Con esta nueva tecnología, los suelos arenosos tienen el potencial de encabezar una nueva revolución verde”, dijo George Nyamadzawo, profesor de la Universidad de Bindura en Zimbabue.

Los investigadores dicen que, si se despliega y adopta a gran escala, esta sencilla tecnología podría resolver problemas importantes que afectan a los agricultores de África subsahariana, entre ellos seguridad alimentaria y patrones irregulares de precipitación, a la vez que ayudaría a los países a alcanzar sus metas de mitigación del cambio climático. El estudio se publicó en Frontiers en septiembre.

“No deberíamos permitir que los suelos arenosos impidan a los agricultores alcanzar todo su potencial”, dijo Ngonidzashe Chirinda, coautor de la investigación. “En regiones áridas y semiáridas con suelos pobres, las comunidades de pequeños productores continúan sufriendo a causa de la pobreza ocasionada por suelos marginales. Nuestra investigación demuestra que SWRT tiene potencial para cambiar eso eficazmente sin recurrir a soluciones tradicionales y potencialmente caras”.

Ngonidzashe Chirinda

Scientist - Ecosystem Services And Enviromental Impacts, International Center for Tropical Agriculture (CIAT)

Para el estudio, se efectuó un modelo de SWRT para los suelos arenosos de ocho países del sur y este de África: Angola, Botsuana, Kenia, Namibia, Mozambique, Sudáfrica, Tanzania y Zimbabue. El objetivo principal del estudio era crear modelos de escenarios de adopción de SWRT y estimar el aumento de los rendimientos de maíz, biomasa del cultivo y secuestro de carbono en el suelo.

Entre los coautores se encuentran científicos de la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias (SLU, sus siglas en sueco), de Suecia; la Universidad Jomo Kenyatta de Agricultura y Tecnología de Kenia; la Universidad de Tecnología de la Península del Cabo, de Sudáfrica; la Universidad de Educación Científica de Bindura, de Zimbabue y la Universidad del Estado de Michigan (MSU), de los Estados Unidos.

“Los beneficios potenciales son obvios con tecnologías nuevas, como SWRT, pero es necesario superar las barreras no técnicas; ello requiere apoyo de los responsables de la toma de decisiones, quienes pueden adoptar las políticas necesarias y los mecanismos financieros que ayuden a los agricultores a que la adopten”, dijo Libère Nkurunziza, autor principal e investigador de SLU. “Es necesario probar tecnologías similares y adaptarlas a las condiciones de los pequeños productores con el fin de resolver problemas de productividad en suelos arenosos”.

Mediante el uso de datos recopilados en otras regiones donde se han hecho pruebas de SWRT, los autores hicieron proyecciones para África. Ahora la tecnología se está probando en Zimbabue, a través de un nuevo proyecto financiado por el Consejo Sueco de Investigación, denominado Arenas Productivas, el cual está siendo liderado por SLU.

“La nueva e innovadora SWRT a largo plazo abrirá camino para modificar suelos y así contribuir a la resiliencia de las plantas frente a climas cambiantes y sus correspondientes patrones meteorológicos, con lo cual se permitirá a los pequeños productores en suelos arenosos abastecerse adecuadamente de alimentos nutritivos y obtener ingresos anuales en todas las naciones”, dijo Alvin Smucker, coautor de MSU y uno de los pioneros de dicha tecnología.

“Esta estupenda contribución constituye otro gran ejemplo de la necesidad de aumentar la inversión pública y privada en investigación aplicada de nuevas prácticas agrarias, en particular, de aquellas que se centran en el manejo de la fertilidad del suelo, como una manera eficaz y eficiente de garantizar la producción de alimentos, así como el secuestro de carbono”, dijo Rubén Echeverría, Director General del CIAT. “Felicitaciones a los autores por los resultados de investigación y por forjar una excelente alianza de investigación”.

¿Qué es SWRT?

SWRT se basa en la instalación subsuperficial de membranas impermeables que retienen agua, las cuales son de polietileno linear de baja densidad y reducen las cantidades de agua y nutrientes que se pierden por percolación profunda, sobre todo en suelos de textura gruesa. Debido a que el tiempo necesario para descomponer el polietileno es prolongado (estimado en >40 años), representan una solución a largo plazo de los problemas de productividad en suelos de textura gruesa en ambientes áridos y semiáridos. Por consiguiente, transforman suelos caracterizados por la baja productividad de los cultivos en oasis de producción sostenible que contribuyen en la alimentación de la creciente población mundial. Puede encontrar más información aquí.

Financiamiento

Este estudio fue financiado por el Consejo Sueco de Investigación (Vetenskapsrådet) con la subvención número 2018-05790.

Pin It on Pinterest

Share This