Foto: G.Smith/CIAT

Lo urbano también llama la acción del CIAT y el Centro empezó a responder hace varios años a la necesidad de construir un sistema alimentario inclusivo y resiliente en Cali.

Existe un lugar común con el que conectamos al CIAT de inmediato: el campo, el sector rural. Pensamos en productores, fincas, semillas, agricultura, ganadería y otros componentes de lo que hemos considerado ‘lo rural’. Sin embargo, hace un par de años oí decir a Julio Berdegué: “la vieja ruralidad está muerta… lo que queda está terminando de morir […] Tenemos que sacarnos los lentes que tienen en el centro a la matriz agraria. Mientras no hagamos eso, nosotros somos parte del problema”

… ¿Por qué diría eso?, ¿qué pasa con lo urbano: urbanización, consumo, mercados, migraciones, desperdicios? … Más de lo que algunos quisieran, las líneas divisorias se diluyen….

No se trata de seguir mirando lo rural como un espacio lejano y aislado de lo urbano. Se ha vuelto evidente que el vínculo urbano-rural es cada vez más fuerte, y en las dinámicas territoriales actuales estos dos mundos están estrechamente ligados, más aun si pensamos en el sistema alimentario. Por lo tanto, para fortalecer este sistema y hacerlo más sostenible y menos vulnerable a los retos de la variabilidad y el cambio climático, también debemos interesarnos en lo urbano

Osana Bonilla-Findji

Oficial Científico , Programa de Investigación del CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS)

Los retos son diversos. “Cali come mejor”, una investigación liderada por el CIAT sobre el sistema alimentario de la ciudad de Cali, una de las tres ciudades más pobladas de Colombia, encontró que la comida industrializada es protagonista en la mesa de los caleños y que hay indicadores significativos de desnutrición aguda (4%) y retraso en talla (6,79%) en niños menores de 5 años (ver post completo). Jenny Peña, una de las investigadoras que adelantó este estudio, aseguró que “las nuevas generaciones se encuentran fuertemente influenciadas por el consumo de la comida ultra procesada”. De otro lado, según el diario El País, Cali es la segunda ciudad de Colombia que más basura genera, y la vida útil de sus rellenos sanitarios está llegando a su final. Cada ciudadano genera un promedio diario de un kilo y medio de basura, dijo Diego Benavides, jefe del grupo de Residuos Sólidos del Dagma a este mismo Diario. Esto sin contar con la huella que esta basura deja en cuanto a pérdida de alimentos y a la generación de gases efecto invernadero asociada a su producción.

Plataforma de Diálogo Académico

Desperdicios, huella de carbono, sobrepeso, desnutrición, ¿qué tienen en común? Al menos dos cosas (para efectos de este post): Una, que estos temas están ligados a la historia vivida por los alimentos desde que son producidos hasta que son consumidos; y dos, que son algunos temas claves para la Plataforma de Diálogo Académico sobre Seguridad Alimentaria y Nutricional que el CIAT impulsa desde el 2016, junto a la Universidad del Valle, el Programa Mundial de Alimentos, la Secretaría de Salud Pública Municipal, la Corporación BIOTEC, la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad Autónoma de Occidente, Harvest Plus, la Red de Mercados Agroecológicos, Valle en Paz, CEDECUR y WWF.

Desde el 2016, esta plataforma se ha constituido como un espacio de reunión mensual por medio del cual se busca analizar, promover, debatir y generar propuestas de investigación e intervención relacionadas con alimentación saludable, sostenibilidad ambiental, cambio climático, soberanía alimentaria, manejo de residuos, consumo consciente, entre otros; de manera que contribuya a nutrir y concertar las acciones que se vienen desarrollando en la ciudad de manera desarticulada. Por eso las acciones de esta plataforma se reflejan en la generación de conocimiento, información, herramientas y recomendaciones para tomadores de decisión y para la planificación de programas y políticas.

Gráfico 1. Plataforma de Diálogo Académico sobre Seguridad Alimentaria y Nutricional 

Política pública: un esfuerzo faro

Alineada con el Pacto de Milán (un marco de acción voluntaria cuyo propósito es brindar opciones estratégicas a aquellas ciudades que buscan alcanzar sistemas alimentarios más sostenibles), esta plataforma está comprometida a trabajar para desarrollar un sistema alimentario sostenible, inclusivo, resiliente, seguro y diversificado, que asegure a todos los caleños comida sana y accesible. Todo esto en un marco de acción basado en los derechos, que contribuya  a reducir los desperdicios de alimentos, preservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, mitigar y adaptarse a los efectos de los cambios climáticos.

Por eso, además de realizar investigaciones en los diferentes temas de interés, los integrantes de la plataforma han estado trabajando en construir una propuesta de política pública municipal de seguridad y soberanía alimentaria y nutricional, que está actualmente lista para ser presentada ante el Consejo de Santiago de Cali.

Tal política establecería el marco legal, de acción y articulación para las iniciativas que se desarrollen en Cali durante los próximos 10 años; facilitando así tanto la legitimidad de los esfuerzos en torno a este tema, como su planificación y monitoreo de acuerdo con los 6 ejes estratégicos que ella propone: disponibilidad de alimentos, acceso a ellos, acceso económico, consumo, inocuidad y calidad, y aprovechamiento biológico.

La aprobación de esta política estará próximamente en manos del Consejo; sin embargo, sea aprobada o no, la sola existencia de la Plataforma de Diálogo es ya una gran noticia. Este espacio representa la unión de diferentes sectores (académico, público, privado y sin ánimo de lucro) que, junto con la Mesa Municipal de Seguridad Alimentaria, agrupan diversos actores del sistema alimentario de la ciudad.

Un sistema agroalimentario (con todos los elementos que lo conforman, ver Gráfico 2), que pueda ser sostenible y resiliente ante los retos globales y del cambio climático, demanda, sin duda, redoblar o triplicar los esfuerzos de articulación de actores que puedan intervenir de forma complementaria desde ópticas distintas; para facilitar de manera más efectiva, los diálogos entre los distintos componentes del sistema.

Por lo tanto, muchos son los retos que le esperan a esta plataforma. Algunos de los más importantes son:

  • Construir una visión conjunta y una hoja de ruta que guíe los esfuerzos de sus distintos integrantes.
  • Brindar información clara y precisa para contribuir a que los actores de interés cambien su percepción sobre el tema de seguridad alimentaria como algo limitado a la producción de comida.
  • Emprender acciones concretas orientadas a la movilización social en favor del sistema alimentario (a partir de los hallazgos de investigación).
  • Estructurar un observatorio para el monitoreo del sistema y la participación de los actores más vulnerables del mismo.
Gráfico 2. Esbozo gráfico-conceptual del CIAT sobre el sistema alimentario

Contacto en la plataforma académica: 

Janeth Mosquera Becerra

Janeth Mosquera Becerra

Profesora de la Escuela de Salud Pública, coordinadora de la Maestría de Salud Pública, e integrante del Grupo de Epidemiología y Salud Poblacional (GESP). Universidad del Valle.

jmosquera@grupogesp.org

El equipo detrás de este trabajo: 

Sara Rankin

Sara Rankin

Asistente de investigación

S.Rankin@cgiar.org

Osana Bonilla-Findji

Osana Bonilla-Findji

Oficial Científico, Programa de Investigación del CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS)

O.Bonilla@cgiar.org

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