Gobiernos de América Latina ya empiezan a hablar de políticas de recuperación de tierras degradadas; hay un abanico de buenas y mejores opciones técnicas que se comparten en la región y algunos bancos y fondos de inversión privada comienzan a ver en la restauración de tierras un buen negocio.

Este es el panorama que tiene la Iniciativa 20x20 que busca restaurar 20 millones de hectáreas de suelos degradados en América Latina y el Caribe en el año 2020. Los protagonistas de este esfuerzo regional se reunieron en la sede del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en Palmira, Colombia, entre el 28 de febrero y 1 de marzo buscando robustecer la alianza que les permita cruzar la meta.

Pero ¿cuál es la mejor estrategia para acercarse con mayor contundencia a los tomadores de decisiones de políticas de recuperación de tierras? ¿Cómo seguir trabajando para que las opciones técnicas puedan monitorearse, evaluarse, compartirse y cómo lograr atraer la inversión privada? Allí está la principal apuesta de la Iniciativa 20x20 que va por su segundo año de creación.

De acuerdo con el director del CIAT, Ruben Echeverría, “Necesitamos más análisis de políticas de recuperación de tierras, profundizar sobre mejores prácticas, conocer la gestión de riesgos que promuevan estrategias restauradoras e involucrar al sector privado. Sin empresas no hay desarrollo”. El Director del CIAT enfatizó en la necesidad de “seguir invirtiendo en investigación aplicada para tener más conocimiento”.

Y en esa dirección está trabajando la Iniciativa. Según Walter Vergara, coordinador de 20x20, ya tienen sobre la mesa los mecanismos para romper las barreras de entrada de capital privado a gran escala para restauración. Asimismo, se contempla una iniciativa que financie los estudios de inversión y de esta manera agilizar el desarrollo de proyectos.

Vergara también anunció la publicación durante este año de cuatro estudios regionales relacionados con semillas, incentivos, monitoreo y el mercado de carbono.

Ejemplos regionales

Cerca de 150 invitados de los 15 países de América Latina que forman parte de la Iniciativa participaron en este tercer encuentro anual de socios. El Estado de Mato Grosso en Brasil, junto con México, Perú y Nicaragua se presentan como los países que ya lideran iniciativas para restaurar la vitalidad de sus paisajes degradados.

La combinación entre la ciencia y la investigación aplicada le ha dado la oportunidad a Mato Grosso de convertirse en el gigante en producción y también en preservación. Según Carlo Favaro, vice gobernador y Ministro de Ambiente del Estado de Mato Grosso, iniciativas como el pago por servicios ambientales, incentivos a quienes conservan sus tierras, las buenas prácticas ganaderas, contando con la activa participación de la población en el sistema productivo, han sido vitales para lograr reducir la deforestación en su país.

Entre tanto, en Perú, donde se pierden anualmente 154.000 hectáreas a causa de la agricultura migratoria, la tala y minería ilegal, y la siembra de cultivos ilícitos, el gobierno encontró la fórmula que está dando resultados.

“Estábamos cometiendo un grave error que era trabajar con reglamentos, proyectos y planes de escritorio. Ahora involucramos a la comunidad en el ámbito donde queremos desarrollar planes forestales, lo que hemos llamado proyectos por demanda. Qué es lo que la comunidad necesita, cómo lo quiere realizar y cómo se involucran en la solución de sus propios problemas”, aseguró José Manuel Hernández, Ministro de Agricultura del Perú.

El Ministro resaltó también la importancia del capital privado para llevar a cabo los planes de reforestación al terreno. En la iniciativa 20x20, el gobierno peruano se comprometió a restaurar 3,2 millones de hectáreas.

La reforestación es un negocio social, económico y ambiental. Necesitamos la inversión privada; el Estado  no puede hacerlo solo, por eso los fondos de inversión son bienvenidos

José Manuel Hernández

Ministro de Agricultura del Perú

Millonaria inversión privada en Nicaragua

Para lograr su compromiso con la Iniciativa 20x20 de restaurar 2,8 millones de hectáreas, Nicaragua está reforestando las cuencas altas, implementando sistemas agroforestales y silvopastoriles, dotando de material genético a los agricultores y ofreciéndoles asistencia técnica permanente.

 

“La reforestación desarrolla la producción, conserva la naturaleza y fortalece la resiliencia de los ecosistemas y su adaptación al cambio climático. El componente social es muy importante, pero la gente tiene que ganarse la vida en consonancia con la naturaleza y no en contra”, dijo Paul Oquiest, Ministro – Secretaría Privada para Políticas Nacionales de Nicaragua.

De acuerdo con el Ministro Oquiest, Nicaragua está invirtiendo millones de dólares en financiamiento para restauración junto con socios privados. “Hay 126 millones de dólares en inversión para agroforestería y 40 millones más para cultivos de bambú. Hay buen ambiente para la inversión extranjera directa en actividades nuevas o inversión en las empresas que ya tienen plantaciones y quieren entrar al ciclo de la producción”.

Por su parte, en Colombia la apuesta para reverdecer el campo está en la iniciativa Bosques de Paz. De acuerdo con César Augusto Rey, director de bosques, biodiversidad y servicios ecosistémicos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, “En todo proceso de restauración debe darse una reconciliación entre las comunidades y la biodiversidad. Esta iniciativa intenta tener unas muestras de conciliación entre grupos de víctimas, reincorporados y bosques.  A una velocidad diferente, sin la guerra, podemos ir reconociendo cuáles son las mejores oportunidades de vivir en un territorio en la lógica agropecuaria tradicional, pero incorporando al bosque dentro de modelos económicos”.

 

Aunque la meta  establecida dentro del Plan Nacional de Desarrollo es de 210.000 hectáreas, Colombia se comprometió a restaurar 1 millón de hectáreas en 2020. “Por vías de las corporaciones autónomas regionales, alcaldías y gobernaciones e iniciativas comunitarias se viene dando un proceso de restauración importante en los diferentes ecosistemas del país”, señaló Rey.

El tercer encuentro anual de socios de la Iniciativa 20x20 fue calificado por sus organizadores y asistentes como positivo y esperanzador.
“Hay muchos avances e iniciativas que se están moviendo para su escalonamiento. Debemos seguir acercándonos a los grandes grupos financieros internacionales para que estas organizaciones alineen sus prioridades y gestionen recursos para la investigación e innovación en el tema de recuperación de suelos degradados. Instituciones como CATIE y el CIAT deben seguir jugando su importante rol de investigación en agricultura”, dijo Muhammad Ibrahim, Director General del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE).

Para Juan Carlos González, director para América Latina de Althelia Climate Fund, uno de los primeros fondos de inversión que se unió a la Iniciativa 20x20, “la iniciativa ha cumplido al formar una red de gobiernos y sus compromisos de estado,  al unir a los implementadores de proyectos de diferentes países que es donde van a nacer las oportunidades de inversión y reagrupando a los inversionistas”.

Althelia ha destinado hasta el momento 80 millones de dólares en inversiones en Guatemala, Mato Grosso, Perú y espera hacerlo en el pacífico colombiano.

Por ahora, y mientras se decide cuál será la sede del cuarto encuentro anual de socios, que podría llevarse a cabo en Lima, Perú, la Iniciativa 20x20 recarga baterías para presentar resultados concretos en la 23ª reunión de la Conferencia de las Partes (COP 23) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC), que se celebrará en Bonn, Alemania, del 6 al 17 de noviembre de 2017 en noviembre de este año.

Será una buena oportunidad para mostrarle al mundo cuáles son los esfuerzos de restauración de tierras en América Latina y el Caribe y cuál es su contribución al Desafío Bonn, la meta global que busca restaurar 150 millones de hectáreas de tierras deforestadas y degradadas antes del 2020.

El CIAT en la Iniciativa 20×20

El CIAT lidera el programa insignia en Restauración de Paisajes Degradados (RDL) como parte del Programa de Investigación de CGIAR sobre Agua, Tierra y Ecosistemas (WLE). El programa trabaja específicamente en la restauración de paisajes y suelos y en la restauración, evaluación y monitoreo del carbono en el suelo.

En la Iniciativa 20×20, el CIAT brinda respaldo técnico y científico a los socios de WRI y el CATIE. “La evidencia muestra que los enfoques técnicos sólidos y los procesos inclusivos de toma de decisiones conducen a resultados efectivos y equitativos que apoyan los objetivos de desarrollo y el bienestar adicional“, dijo Louis Verchot, Director del Área de Investigación en Suelos y Paisajes para la Sostenibilidad (SoiLS).

El camino para la restauración

La Iniciativa 20×20 se puso en marcha en diciembre de 2014 en el marco de la vigésima sesión de la Conferencia de las Partes (COP20) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) realizada en Lima, Perú. Es apoyada por el World Resources Institute (WRI), el CIAT, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Pin It on Pinterest

Share This