Que no nos sorprenda si cada día escuchamos hablar más y más de la importancia de volver la mirada hacía las ciudades intermedias cuando hablamos de planificación estratégica del territorio.

Según la Red Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales y Regionales (UCLG), las ciudades intermedias son generalmente aquellas con menos de 1 millón de habitantes (este número puede variar según el contexto de cada país). En la actualidad este tipo de ciudades son más de 10.000 en el mundo y agrupan a más de la mitad de la población urbana. El 54% de la población mundial reside en ciudades de menos de 500.000 habitantes y en América Latina y El Caribe, por ejemplo, cerca del 70% de la población vive en centros urbanos de menos de 500.000 habitantes (UNCHS, 1.996). Se calcula que en esta región hay cerca de 645 ciudades de entre 500.000 hasta 2 millones de habitantes, en las que viven 205 millones de personas, casi 4 de cada 10 habitantes de la región.

De otro lado, un documento de trabajo del Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural asegura que las ciudades pequeñas y las de tamaño mediano están ganando importancia como centros de crecimiento económico, y revela su importancia como facilitadoras del desarrollo rural. La presencia de una ciudad en un territorio rural-urbano está asociada con más crecimiento económico en Chile y en Colombia y a mayor reducción de la pobreza en Chile, Colombia y México (Berdegué, Carriazo, Jara, Modrego & Soloaga, 2015). “Sin embargo, a pesar de su creciente importancia, las ciudades intermedias todavía son (para parafrasear a Christiaensen & Todo, 2013) un «punto intermedio perdido»”, dice el estudio.

Esto representa un llamado a transformar los modelos de desarrollo territorial, estableciendo lazos de trabajo complementarios entre las grandes urbes y sus hermanas más pequeñas, para abordar, desde la noción de sistema, las brechas y las necesidades de planificación urbana a través de una mayor comprensión de los desafíos y las perspectivas de los gobiernos locales.

Las ciudades intermedias son urbes que crean puentes de conexión importantes entre zonas rurales y urbanas, siendo para la población rural la oportunidad de acceder a instalaciones básicas (como escuelas, hospitales, administración, mercados) y también servicios (como el empleo, la electricidad, los servicios de tecnología, transporte). Al tener esta posición intermedia, también constituyen, para la mayoría de los ciudadanos, un foco de transición para salir de la pobreza rural. Además, las relaciones que crean con las grandes urbes les permiten complementarse entre ciudades y funcionar como un sistema de ciudades.

Red Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales y Regionales

Palmira protagonista

Conscientes de esto, el equipo del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles (SAS) del CIAT, con el apoyo del Programa de investigación en Agua, Tierra y Ecosistemas (WLE) de CGIAR, viene apoyando a la Secretaría de Agricultura Municipal de Palmira en la identificación de estrategias para fortalecer las actividades desarrolladas desde el Comité de Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Este comité tiene el objetivo de establecer una ruta de trabajo para identificar prioridades, así como diseñar e implementar el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Se espera que este Plan aporte a disminuir los índices de inseguridad alimentaria del municipio, como una apuesta de ciudad liderada por la Administración Municipal, y que involucre a todos los actores públicos, privados y a la sociedad civil en general, e invite a unir y concentrar esfuerzos para optimizar los recursos y garantizar mejoras sustanciales, no solo en el campo de la alimentación y la nutrición, sino en la calidad de vida de los habitantes del municipio de Palmira, especialmente la población vulnerable.

Esta colaboración surgió a partir del trabajo que el CIAT viene realizando en Cali desde 2016. Con la idea de concebir los espacios urbanos dentro de una perspectiva de ciudad-región, se identificó la necesidad de abordar el rol estratégico de ciudades intermedias en el área metropolitana de Cali que, integradas en el mismo territorio, ofrecen una oportunidad única para fortalecer y articular las agendas de sostenibilidad.

“Palmira tiene mucho potencial productivo; es importante asegurarse que el alimento que se produce llegue con calidad nutricional a todas las personas. Este municipio tiene importantes avances que se deben continuar […] Es importante definir el rumbo que queremos tomar en el tema de seguridad alimentaria, reconociendo lo existente y los cambios que se quieren generar, con indicadores de logros y metas claras en el plan de desarrollo. Identificar actores, identificar información, cruzar datos, identificar vacíos para llenar. El reto es entender el sistema alimentario existente, juntar los actores, intercambiar datos; que el centro de la discusión sea la seguridad alimentaria y la creación de sistemas alimentarios sostenibles a largo plazo”

Mark Lundy

Líder del Programa Sistemas Alimentarios Sostenibles (CIAT), Congreso Internacional de Desarrollo Rural Sustentable “La Seguridad Alimentaria en el Desarrollo Sostenible”. Palmira, 15 de agosto.

La experiencia de trabajo que hemos tenido hasta ahora en Palmira ha permitido validar que, a pesar de que las motivaciones o puntos de partida de cada ciudad para atender sus sistemas alimentarios pueden ser diferentes, es importante trabajar articuladamente para superar los retos actuales de la alimentación en el mundo, pues la seguridad alimentaria ya no es solo una cuestión de falta de alimentos – resaltó el investigador –; ahora nos enfrentamos también a una falta de suficientes nutrientes, obesidad y sobrepeso. Lograr escalonar las acciones o intenciones a políticas alimentarias es el camino para asegurar acciones sostenibles y con una dirección clara.

En este sentido, la experiencia en Cali ha servido de guía y ha permitido estrechar vínculos de trabajo colaborativo entre estas ciudades que requieren desarrollar procesos propios, según sus características y contextos específicos, así como articular a todos los actores involucrados, fomentar alianzas público-publico o público-privadas donde se establezcan metas comunes, y gestionar acciones de comunicación para el cambio, que inviten, incluyan y generen acciones colectivas.

Igualmente es fundamental contar con el respaldo de los gobiernos locales y que estos entiendan la relevancia del tema como una estrategia de desarrollo económico y social para las ciudades (no solo relacionada con nutrición, sino como alternativa de generación de ingresos, de cohesión social, de reducción de costos de salud, entre otros) y una herramienta para el cumplimiento de metas de sus planes de gobiernos, políticas nacionales y marcos internacionales (como los Objetivos de Desarrollo Sostenible).

Este tipo de procesos depende de la voluntad política existente en el territorio. El interés del gobierno actual de Palmira es un punto a favor que debe ser aprovechado y una oportunidad para las actividades a futuro. Palmira como ciudad intermedia es fuente tanto de grandes desafíos como de grandes oportunidades para una planificación regional integrada, que piense las ciudades como ejes dentro de un mismo sistema.

El XXI Congreso Internacional de Desarrollo Rural Sustentable “La Seguridad Alimentaria en el Desarrollo Sostenible” fue organizado por la Alcaldía Municipal de Palmira, AGROSAVIA y la Pontificia Universidad Bolivariana, en el Marco de la Fiesta Nacional de la Agricultura. Fueron tres días dedicados a acercar la ciencia a toda la comunidad, con presentaciones magistrales, casos de éxito, talleres y charlas especializadas enfocadas en producción sustentable, uso racional del agua, innovación, porcinos, agricultura familiar, hortalizas, frutales, café, ganadería y tecnología aplicada para pequeños agricultores.

El evento de inauguración contó con la participación de la Viceministra de Asuntos Agropecuarios del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la Gobernación del Valle del Cauca, el CIAT y representantes de las embajadas de Finlandia y Alemania.

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